Por una callecita de París,
caminando muy de prisa,
canturreando alegremente,
los poetas se dirigen
al Café de la Paix.
Se podían oir sus risas,
y el clima vestivo
que allí se vivía.
Estaba Arthur Rmbaud.
máximo exponente
del simbolismo.
Charles Baudelaire,
lucía solemne
y Paul Verlaine
saboreaba su copa
de champaña.
La exquisita Aurora Dupin,
George Sand,
vestida como un caballero,
con su fino chaleco negro,
saludaba entre las mesas.
Más alejado,
tomando su copa de coñac
el pintor Henry de Touluse Lautrec,
Artista del affiche
cantaba "Bella es la Vida",
recordando su paso
por el Moulin Rouge.
De su enorme carpeta,
sacó unos cartones
y comenzó a dibujar
a una bailarina,
con su vstido verde
y su amplio sombrero,
orlado de plumas.
Seguramente esa "La Goule",
la bella alsaciana.
Esta visión de época
llena de encanto
y bohemia,
se desvaneció
en el anochecer de París
del presente Siglo,
con sabor
a nostalgia.
Dra María de las Mercedes Botta.
-
Autor:
Paleornis (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 29 de enero de 2026 a las 18:57
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 4

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.