Oh el amor que obligo a los primeros suspiros
Piel como el pasto verde y las manos tan suaves
En ella, esa fina lagrima como el regalo de un rio
Y mis palabras al viento como el vuelo de las aves.
Ya muy lejos esos encuentros clandestinos al ocaso
Donde una pareja creyó hallar la formula del eterno
Los mil rojos de mil otoños han impuesto su paso
Con la mente esquiva y el cuerpo casi enfermo.
Imagino a ambos sentados en silencio y sobre la arena
Dejándome tocar la piel frágil y surcada de tu mano
Sería la caricia que es contraria a toda expresión ajena
En el calor que se consigue en el silencio de un anciano.
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Autor:
cesarmc78 (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 28 de enero de 2026 a las 23:24
- Categoría: Sin clasificar
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Online)
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