Mucha gente cree que un Ente Supremo
pudo –quizá- crear este mundo.
Yo no lo llamo nunca Dios
(evitemos confusiones desde ya).
Caminamos por el alambre
de la espiritualidad inabarcable,
tratando de unir lo mejor de mí
con lo mejor de ti y los plurales de ambos.
Roberto Calasso nos ilumina:
“Ya no percibimos a los dioses, no porque sepamos más sino porque sabemos menos. Hemos perdido la percepción divina, el arte de hacer silencio, dedicar la energía, realizar rituales, sacrificar, desear con ardor y demás, para abrir el diálogo con lo invisible.”
Para un servidor, los dioses
nunca existieron, pero vivimos creyendo
en revelaciones dadas por verdaderas,
sin fundamento.
El game over de la historia
será como un videojuego
en donde el Ente Supremo
erró colocando el software.
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Autor:
Juañaco (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 28 de enero de 2026 a las 07:41
- Categoría: Sin clasificar
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