Fingir quererte

Zoily Anamilé De la Cruz Zuna

Cuando olvidare todas las noches que fingí quererte,

y mientras yo exista, creo que te sentirás amado siempre,

porque me encontré en los mismos ojos en los que decidí perderme,

me perdí y me perdí en ti, diciembre.

 

Desde mi libertad te elijo, pero desearía no elegirte,

no por no fingir, sino porque el fingir se hizo realidad,

y ahora el corazón me reclama la agonía que no puedo expresar.

 

Tú eres poesía, y yo… simplemente un amor fingido que trata de amarte.

Eres efímero al mundo, pero eterno al amor,

y creo que puedo decir que puedo querer.

¿Quién me podría querer tanto, tanto como tú?

Si un artista como tú se enamora, yo jamás moriré.

 

Pero, ¿Qué pasa si quiero no volver a despertar?

Y como un bonsái quiero que crezcas como un hombre-niño,

sumido en la tristeza, como tú, escucharte amar.

La conexión mía no se explica, pero puedo sentirla, mi diciembre.

 

Me pregunto si esto puedo dejar de fingir,

ahora con quién voy a escapar si no me gusta mi casa.

Nadie espera tener que huir de su propia casa,

pero jamás me sentí tan en casa como en ti, diciembre.

 

Hay lugares en los que quiero estar,

pero luego ya no existes, y por qué te sigo esperando,

por qué te sigo alejando. Ojalá mi ausencia te dé la paz que yo te quité,

pero simplemente ya no sé si existiría un mundo sin fingir.

 

Y me quiero rebelar, desearte feliz desobediencia y feliz rebeldía,

pero cómo rebelarme a un estado como el tuyo.

Disfrútame, que en algún momento moriré,

y te dedico sueño, porque el insomnio ya lo tengo yo.

 

Y no estoy lista para huir de algo que siempre quise estar.

Si no sé lo que quiero, no quiero desordenar tu vida,

pero déjame entrar y hacerte un desorden,

quizá pueda arreglarlo contigo.

 

El fingir se vuelve rito,

la máscara se convierte en mito,

y diciembre es mi estación.

Como un niño-hombre que nunca ha crecido.

Y yo, que me pierdo en tus ojos,

soy raíz que se aferra a lo imposible.

 

Cuando olvidare todas las noches que fingí quererte,

no habrá calendario que pueda contenerte,

porque en cada ausencia, en cada herida,

se repite tu nombre como medida.

 

Y mientras yo exista, sentirás mi voz,

porque el fingir se hizo realidad,

Tú eres poesía, yo fingimiento,

tú eres eterno, yo solo momento.

Pero si un artista como tú se enamora,

mi muerte se niega, mi vida se implora.

 

Y aunque no sepa lo que quiero nombrar,

déjame entrar, déjame desordenar.

 

Y en estos momentos fingir nunca existió,

siempre fueron suposiciones mías al evitar quererte,

pero logré amarte, como Orfeo amó en su descenso,

como Ulises buscó en Ítaca su regreso,

como Quijote halló en Dulcinea su universo.

El fingimiento fue máscara de Dionisio,

pero la verdad se reveló como mito:

amarte no fue ilusión ni artificio,

sino destino escrito en las constelaciones,

como si tu diciembre me tendieras tu hilo

para guiarme en el laberinto de tus pasiones.

  • Autor: Hora celeste (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 28 de enero de 2026 a las 01:48
  • Comentario del autor sobre el poema: en diciembre me pierdo y me vuelvo canción si el mundo exige máscaras, yo doy mi amor, porque en el fingir hallé el modo de ser dos
  • Categoría: Amor
  • Lecturas: 1
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.