Compás

O.D.A

¡Qué tarde me has prestado

 

la mañana hambrienta!

 

la luz bebe de los pistilos enamorados

 

y la eterna primavera yace en un frasco

 

de media tarde, ¡algo ha salido mal!

 

La investidura de la noche está enganchada

 

en la silla principal, la hora toca puertas

 

en todos los pasillos.

 

 

¡Qué tarde me has prestado

 

la tarde hambrienta!

 

El sol baja las persianas,

 

ruedan las sombras sobre el césped

 

cansado y tocado,

 

los llaveros se antojan de escarcha

 

traslúcida, en la mesa una historia muda

 

y una vela se olfatean, se desangran, se adolecen

 

como espejos imitando la banalidad,

 

el premio sobre éstas piedras aguarda

 

en tanto las cortinas se mantengan libres,

 

la hora toca puertas hasta el final.

 

 

¡Qué tarde me has prestado

 

la noche hambrienta!

 

de la oscuridad brotan luces

 

como granos de arena, la luna

 

está silenciosa en los besos prohibidos,

 

algunos usan las sombras en la espina

 

y el dolor danzarín del corazón se prueba,

 

si, ya pasó, en esos rieles se observa

 

quietud en el horizonte, la nada, las estrellas;

 

la vela se derritió y las historias cambiaron

 

de sitio, en los brazos del cansancio,

 

los pasajeros de éstas horas arriban

 

entre ranuras, bajo calzados, entre el misterio

 

de las tinieblas, la hora toca puertas hasta

 

la última estación…

  • Autor: amnesiacdaniel (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 28 de enero de 2026 a las 00:20
  • Categoría: Surrealista
  • Lecturas: 3
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.