De día jugamos a ser soldados.
De noche todo desaparece
ante la más mínima tentación.
Seguí tu voz,
seguí tu sombra,
esperando encontrarte,
aunque me colara
en los callejones de la desesperación.
No te vi.
No te encontré.
Solo podía seguirte por tu aroma,
ese dulce olor a alcohol y poesía.
Encontré una foto tuya:
impasible, quieta,
terriblemente hermosa.
No necesitabas palabras.
Ese silencio sabía exactamente
dónde cortar,
dónde poner el dedo en la llaga.
Te gusta verme sufrir,
te gusta verme sangrar.
Una mirada tuya es como blandir una espada sobre el corazón.
Tu filo nunca busca matarme.
Eso sería fácil.
Me dejas moribundo,
vivo lo suficiente
para seguir amándote.
Ahora, como loco, te busco en las calles,
en la mirada que no me das,
en el beso que espero,
en las letras que nunca se pronunciarán.
Así aprendo
que el amor
también puede ser
una forma elegante de ejecución
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Autor:
Axel Juárez Carachure (
Online) - Publicado: 27 de enero de 2026 a las 14:09
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

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