La poseidónica fuerza de la marea
me bofetea la faz
en un intento
de aclarar mi mente
agitada...mis pensamientos, mis sentimientos,
mi futuro que no es sine die;
un remolcador rompe la mar,
La espuma eres tú.
El horizonte me llama,
las gaviotas graznan que no puedo volar,
¿mi destino me corta las alas?
Alzo el vuelo,
me dejo llevar
por invernales y frios lebeches
¿Dónde me conducirán?
Susurros en la noche,
ahí estás tú.
Las gaviotas cortan el aire,
sobrevuelan petroleros negros
que enfangan los peces de colores;
La sucia mar vomita colillas,
plásticos y aceite usado,
Poseidón se revuelve incómodo
en su acuático trono
y en un gesto ¿inútil?
enarbola su tridente al cielo.
Un pulpo y una sirena
le sonríen complacidos
y nadan, a contracorriente,
hasta alcanzar las rocas
donde el pulpo se refugia
y la sirena entona su canto
llamando a los hombres
a guerrear por su mar;
Un barco surca el horizonte;
horizonte azul cielo.
Una mujer
se baña despreocupada.
Desde la atalaya los hombres la observan atónitos.
Las olas rompen contra el espigón;
el tiempo se suspende.
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Autor:
Basil (
Offline) - Publicado: 27 de enero de 2026 a las 06:21
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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