¡Ay, soledad silvestre!

el brujo de letziaga



 

Mi mente es tan simple,
que siempre anda contemplando el merecerte,
y así, poder aplacar mi fiebre...

 

Muy especialmente,
con versos de luz que te llaman por tu nombre,
y que quieren hallarte...

 

¡Qué buena suerte!
ya estoy viendo a tu cabello movido por el aire,
a tu detalle en relieve...

 

¡Ay, soledad silvestre!
criatura inocente con una inquietud constante,
de saber quien te escribe...

 

Aquí, me tienes presente,
para mirarme sin dificultades en esta breve tarde.
¿Te ha merecido la pena el viaje?

 

Comentario de autor:  La soledad, es una de mis novias favoritas...

 

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