¡A lo lejos escucho el golpeteo de las olas del mar que revientan con furia en los riscos!...
El impetuoso viento levanta de la mesita de mimbre, el albo papel donde hilvano letra a letra mis pensamientos , tratando de crear un poema, pero...¡no lo logro!...pues las diminutas grafemas revolotean en el espacio, cual libres mariposas, quedando la página en blanco y perdiendo el enlace, desarrollo y final de mi inspiración.
Y en silencio profundo ...desde el ventanal empañado por la brisa arenosa playera, observo a lontananza, la luz tenue solar desapareciendo lentamente...y el atardecer, cegando mis ideas...
¡Solo en el tapete aparece la nívea hoja humedecida por las gotas marinas esparcidas en el aire y entrando a mi rinconcito poético!...
Nhylath
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Autor:
Nhylath (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 26 de enero de 2026 a las 17:22
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: JUSTO ALDÚ

Online)
Comentarios1
Aquí la escritura se vuelve escena: la lucha entre el impulso creador y una naturaleza que no acompaña, sino que irrumpe. El mar, el viento y el atardecer no son simple paisaje, son fuerzas que desplazan la palabra y dejan al poeta frente al silencio. Esa página en blanco, húmeda y sola, dice tanto como un poema logrado: habla del instante en que la inspiración se resiste y, aun así, deja una imagen poderosa. El texto transmite muy bien esa melancolía serena de quien observa cómo la belleza exterior eclipsa —y a la vez provoca— el mundo interior.
Saludos
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