Mientras descendían tus palabras en mi vientre, se enjuagan mis lluvias internas.
Desde ese momento, mis párpados nunca más bebieron tempestad alguna.
Porque ahora gozan de tu fiel acento de libertad.
¡Oh! que Sol tan fragante
siento en mi alma.
-
Autor:
Sierdi (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 26 de enero de 2026 a las 06:35
- Categoría: Fantástico
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.