Llegué pequeño,
con el miedo colgando de los hombros,
con la timidez escrita en la piel.
Fuiste tú quien habló primero,
tú quien sembró confianza
donde solo había silencio.
Y sin darme cuenta,
la amistad empezó a latir
como algo que no sabía nombrar.
No sé en qué momento ocurrió,
pero un sentimiento nuevo nació en mí,
y fuiste tú la primera
que vio mi corazón desarmado
y decidió quedarse.
Pero yo…
como siempre,
dejé que mis miedos hablaran por mí.
Tuve terror de perderlo todo
antes siquiera de haber empezado.
Sé que fallé.
Sé que mis actos te hirieron.
No supe amar bonito,
porque venía de un pueblo pequeño
y de un corazón sin experiencia.
Me pediste tiempo.
Yo te di silencio.
Y mientras los días avanzaban,
tú te ibas alejando
y nuestros sueños se caían uno por uno
en el cajón del olvido.
Yo aún pienso en ti.
No sé si tú piensas en mí.
No sé si mi nombre todavía
vive en algún rincón de tu memoria.
Si quisieras empezar de nuevo,
yo no dudaría.
Aquí sigo.
Con el mismo amor,
pero con menos miedo.
Es difícil decirlo,
pero más difícil es callarlo:
Te amo.
No como quien suplica,
sino como quien acepta
que el amor también duele.
Todo este tiempo
he fingido estar bien,
he aprendido a sonreír
mientras me quiebro por dentro.
Te he amado en silencio,
como se aman las cosas imposibles,
como se aman los recuerdos
que ya no regresan.
Tal vez callé
por miedo a perder tu amistad.
Tal vez callé
porque sabía
que perderte sería peor.
Fuiste mi primer amor.
Y aunque no te quedaste,
fuiste real.
Y eso…
eso nadie me lo puede quitar.
-
Autor:
Emiliano dv (
Online) - Publicado: 25 de enero de 2026 a las 14:09
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1
- Usuarios favoritos de este poema: MISHA lg

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.