Endecasílabo Dactílico pleno: acentos en 1ª, 4ª, 7ª y 10ª.
Siempre la muerte es tan fría inclemente
Más nunca avisa que llega sonriente
Y nos presenta muy blancos los dientes
Cómo señal de ironía a la gente
Salvador Santoyo Sánchez
25/01/2026
Pálida muerte que llegas quedada
viene tu sombra con paso de viento,
traes la calma del crudo tormento
quiebras la vida cual frágil moneda.
♥
Violeta
Dulce vecina del hondo camino,
lúdico aliento de Dios soberano,
niña que llevas mortajas en mano,
siempre en el tiempo tejiendo el destino,
Muerte que pasa
mientras arrasa
todo adelante:
Tú te quisiste adentrar a esta casa
sobre las leyes del cielo y la vida.
Dime, querida:
¿Cuándo me diste la breve advertencia
para avisarme que muero en mi ausencia?
Cuando no estés presente, esperaré paciente volver a verte;
será el momento crucial, de tu mano volver a tenerte,
y entre lírios blancos y flores renacientes, por siempre eternamente,
crecerémos juntos en otra vida que será de paz, dicha y felicidad.
Así, como la muerte, será nuestro amor, inherte, pero existente,
crecerá aún más en ese abismo oscuro y preponderante;
prevalecerá mucho mas fuerte y transigente,
y en los lienzos del viento, más fuerte se hará nuestro amor por siempre.
Jorge L. Casado
- Autores: Jaime Correa (Seudónimo), Salvador Santoyo Sánchez, Violeta ( Cnela. Hada Madrina), Fabio de Cabrales, Jorge L.
- Se ve: Todos los versos
- Finalizado: 9 de febrero de 2026 a las 11:30
- Límite: 6 estrofas
- Invitados: Amigos (pueden participar los usuarios en su lista de amigos)
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 21
- Usuarios favoritos de este poema: Javier Julián Enríquez

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