Cicatriz 2

Bruno Gatica 1

Después entendí que no todo lo que sobrevive merece ser rescatado. Que hay amores que no piden futuro ni promesas, solo alguien que los haya visto de cerca. Lo nuestro fue eso: una prueba incómoda de hasta dónde puede llegar uno cuando decide no mentirse. No quedamos rotos. Quedamos cansados. Afinados a la fuerza, como cuerpos que ya solo saben responder al dolor exacto.

 

Me quedé con gestos tuyos que no sirven para nadie más, con palabras que fuera de tu boca suenan huecas. Hay lenguajes que mueren con quien los dice, y yo sigo hablándolo a solas, torpemente, como quien se niega a aceptar que ya nadie responde. Nadie me enseñó a soltar sin sentir que me estaba traicionando, así que aprendí a cargar sin hacer ruido, a fingir que no pesa.

 

El tiempo pasó, pero no como dicen. No curó nada. Solo ordenó el desastre. Te dejó a ti en la herida y a mí afuera, expuesto, aprendiendo a vivir sin refugio. Dejé de preguntarme qué hicimos mal porque ya no me sirve esa culpa compartida; hay vínculos que no fracasan, simplemente te atraviesan, te rompen lo justo y se van.

 

A veces alguien me mira con una ternura limpia y yo no sé qué hacer con eso. Me conmueve y me asusta. Ya sé lo que cuesta sostener una mirada sin abismos, sé lo caro que se paga un amor que exige sangre para probar que es real. No huyo, pero tampoco me entrego entero. Hay partes mías que se quedaron contigo y no tengo fuerzas para ir a buscarlas.

 

No te pienso como error ni como destino. Te pienso como un límite. Una línea que crucé sabiendo que no habría regreso. Por eso camino distinto, no más feliz, pero sí más consciente. Ya no confundo intensidad con verdad ni sufrimiento con profundidad, aunque admito que fue contigo donde aprendí esa diferencia, y el precio fue alto.

 

Si alguna vez vuelves, no a mí sino a mi memoria, no vas a encontrar rencor ni nostalgia bonita. Vas a encontrar cansancio. Este silencio pesado donde aprendí a respirar sin tu peso encima. Fuiste una noche larga. Un amor que dolió más de lo que cuidó. Algo que no salvó, pero dejó marca.

 

Y esa marca no se presume ni se cura. Se carga.

  • Autor: Bruno Gatica 1 (Online Online)
  • Publicado: 25 de enero de 2026 a las 05:04
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.