Me gusta cuando nadie me mira, pero cuando tengo momentos específicos, soy como un vaso de vidrio rompiéndose contra el suelo.
Sale la importancia de aguantarse tanto intento, de envidiar tanta libertad y no poder ser el mismo en el duelo.
Son como aves en el cielo, tan libres como el viento, dijo un escritor de canciones con tanto lamento.
Prefiero morir en lo cierto, que ser atravesado por lanzas que mi propia intuición lo concierne.
Después solo en mi desierto, caer libre y que mis cristales exploten en mil pedazos; ya no hay frontera entre el miedo y el prejuicio equívoco.
-
Autor:
Eliseo J Benitez (
Offline) - Publicado: 24 de enero de 2026 a las 17:16
- Categoría: Surrealista
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.