Dicen eterno
como quien pronuncia una palabra
para no aceptar el miedo.
Eterno le llaman al amor
cuando tiembla,
al recuerdo cuando no se quiere ir,
a una promesa hecha con la voz quebrada
y las manos vacías.
Pero lo eterno no grita,
no jura,
no se defiende.
Lo eterno sucede en silencio,
como la noche cuando nadie la mira
y aun así existe.
Eterno es lo que duele despacio
y no se va,
lo que aprende a quedarse
aunque el tiempo empuje.
No es inmortal lo que vive para siempre,
sino lo que muere
y aun así deja huella.
Llaman eterno a un beso,
pero el beso termina.
Llaman eterno a un cuerpo,
pero el cuerpo se cansa.
Llaman eterno a un instante
porque no saben cómo nombrar
aquello que los desarma.
Tal vez lo eterno
sea solo una forma del alma
de resistirse al olvido.
Un refugio frágil
donde guardamos lo que amamos
para que no se nos rompa del todo.
Eterno es quien cambia
y sigue siendo,
quien se rompe
y aún así recuerda cómo amar.
Eterno es el latido
que no se oye,
pero insiste.
Porque al final,
lo eterno no es el tiempo,
sino la marca que deja.
No es durar,
es significar.
Y si algo fue verdadero,
aunque haya terminado,
aunque se haya ido,
aunque duela decirlo en pasado…
entonces,
a eso,
tal vez,
sea a lo único
a lo que con justicia
lo llaman eterno.
Escrito por
Dani
©️ Derechos reservados
24/01/2026
-
Autor:
Daniii (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 24 de enero de 2026 a las 10:38
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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