No nació del vientre del tiempo,
sino del silencio que lo mira.
Camina entre las sombras y las luces
con una pluma por espada
y el corazón como linterna.
No escribe sangra belleza,
no busca revela,
no enseña recuerda.
El poeta es un alquimista del alma:
convierte el dolor en aurora,
la muerte en pregunta,
y el amor en materia prima del universo.
Habita un mundo invisible,
donde las palabras respiran y tiemblan,
donde el viento dicta versos
a las hojas que aún no han caído.
Cuando mira, el mundo se desviste;
cuando calla, el Todo se pronuncia.
Y cuando muere,
su eco sigue escribiendo
en la piel de quienes escuchan.
Porque el poeta
no es un hombre ni un nombre,
sino la voz del Ser que se recuerda
en cada verso que arde.
Antonio Portillo Spinola
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Autor:
Spinoport (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 24 de enero de 2026 a las 06:44
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 0

Online)
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