El sol se hundió con un color cansado
un viernes gris que el alma había notado
no había música ni dulce cantarina
solo el eco vacío de la rutina
Hoy viernes, dije, busqué la quietud
esa paz prometida, esa virtud
pero en su lugar encontré la nada
una página en blanco mal doblada
La serenidad se fue de paseo
dejando solo un frío bamboleo
de pensamientos sueltos y sin dueño
un corazón sintiendo su pequeño sueño
No veo rosas, solo el gris ceniza
la neblina que el día me desliza
y un cuerpo que protesta, que se siente mal
con un molesto y leve malestar
Un poco con refriado, la nariz tapada
la voz rasposa, el ánimo a la nada
bueno, así es la vida, me dije al espejo
un día gris con un pequeño reflejo
De lo que fue, o de lo que no será
la promesa que el tiempo no me da
solo nada, repito en voz baja y lenta
una verdad amarga y violenta
No hay amor latiendo en la ventana
ni un aroma fresco de mañana
no hay recuerdo que me traiga consuelo
solo el techo y el hastío bajo el cielo
Pero a quién miento, en esta confesión
la verdad se escapa sin razón
recuerdo tu nombre, lo susurro apenas
una brisa que el recuerdo encadena
Jaja, echo risas, un sonido hueco
como el eco de un grito ya muy seco
como aquel loco que en la plaza se sienta
su vida vista y luego ya no cuenta
Aburrido de vivir lo mismo de todo
el mismo paso, el mismo modo
la misma espera sin que algo suceda
la misma pena que jamás se arredra
El reloj avanza sin prisa ni calma
pesando el tedio sobre mi alma
este viernes que no trae un consuelo
solo el peso de mi propio desvelo
Las horas pasan lentas, estiradas
historias viejas mal recordadas
y yo aquí, con mi resfriado y mi vacío
buscando un puerto en este río sombrío
La sinfonía de lo cotidiano
un ritmo sordo, un sino vano
y aunque busco en la sombra una salida
sigo atado a esta forma de mi vida
El recuerdo fugaz, la risa extraña
de aquel que al mundo ya no le acompaña
me sirve de espejo en esta soledad
un reflejo de mi propia irrealidad
Mañana será otro día, tal vez diferente
pero hoy solo siento el presente inerte
sin la llama de un amor que me despierte
solo el frío que en el alma se convierte
-
Autor:
yender lovaton (
Online) - Publicado: 23 de enero de 2026 a las 21:43
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.