.
.
.
Te quise, lo reconozco,
desde la libertad
desde la parte de mí que no te pide
desde mi parte más contemplativa.
No sé qué embrujo calló sobre mí
que aún sabiendo que no era buena idea
aún así te quise.
Advertido estaba y yo bien sabía
de las aguas a las que entraría
aguas que por cierto yo ya conocía
agua de otra playa
pero aguas conocidas.
Si, te quise para mí
pero no para poseerte
sino para incluirte en mi vida
para verte, para escucharte
para atenderte, para abrazarte
para sentirte, para quererte.
Si, te quise, te quise ayer
cuando tuve una cita
ella es linda pero no tiene tu voz,
ni tu mirada, ni tu sonrisa,
ni tus palabras raras, ni tu risa,
ni tu insondable misterio,
ni tu sombría distancia,
ni la dulzura con la que rompes el silencio.
El otro día anduve caminando,
y vi lo que vendían unos artesanos
y ahí me quedé mirando
a ver si hallaba aquella piedra verde
que me imaginé que te regalaría,
como si entre aquellas piedritas
fuera a encontrar algo único y valioso
para regalarte a fines de Agosto.
Probablemente la encuentre,
si, yo creo que si, eventualmente,
al igual que aquel libro de origami
aunque termine en mi librero para siempre
junto a aquella piedrita verde.
Tal vez un día vayas a verme, no se,
quizás nunca o quizás a veces
y te pongas a mirar mis libros
y tal vez ahí los encuentres.
Tenías razón ese día,
era mejor no tocar el tema que acaecía
al menos no con esos humos que aún sentía
pero la vida son momentos
y de ese momento igual te agradezco,
siempre tú tan adorablemente suavecita,
para decirme que también te pasaban cositas
pero que corresponderme tú no podías.
Eres una sirena del océano
y no de esta playa ni de mi orilla,
aún así yo te quise,
quise quererte, si,
porque quererte tanto tanto no pude.
Créeme que hubiera podido
haber tenido solo un juego divertido
y no es que no me guste
pero para mi ya no es tan llamativo,
preferí en cambio ser dulce y tierno contigo.
No te pedí nada, ni nada esperaba a cambio
solo quería de ti tiempo y espacio
para irte conociendo desde el cariño.
No me enamoré de ti ni era ese mi objetivo,
pero me puedo imaginar
que hubiera sido lindo, muy lindo
reservarte palabras en versos dulces
y sentir que las canciones cobraran sentido.
-
Autor:
Sebastian.1rx (
Online) - Publicado: 21 de enero de 2026 a las 11:40
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.