Al comienzo la muerte es mala,
fría, dura, desleal,
llega sin pedir palabra
y no sabe perdonar.
Quema el pecho, corta el día,
hace al miedo gobernar,
te arrebata lo que amabas
sin dejarte reclamar.
Pero el tiempo la transforma,
cuando cansa ya luchar,
cuando el cuerpo pide tregua
y el dolor no quiere más.
Entonces baja la voz,
deja de apretar,
se vuelve mano tibia
que te invita a descansar.
Ya no es pena ni castigo,
ni una puerta al vacío final,
es alivio, es soltar despacio,
es silencio en paz.
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Autor:
Samtii (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 20 de enero de 2026 a las 17:11
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 5
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais

Offline)
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