Al comienzo la muerte es mala,
fría, dura, desleal,
llega sin pedir palabra
y no sabe perdonar.
Quema el pecho, corta el día,
hace al miedo gobernar,
te arrebata lo que amabas
sin dejarte reclamar.
Pero el tiempo la transforma,
cuando cansa ya luchar,
cuando el cuerpo pide tregua
y el dolor no quiere más.
Entonces baja la voz,
deja de apretar,
se vuelve mano tibia
que te invita a descansar.
Ya no es pena ni castigo,
ni una puerta al vacío final,
es alivio, es soltar despacio,
es silencio en paz.
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Autor:
Samtii (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 20 de enero de 2026 a las 17:11
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 12
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, ElidethAbreu, alicia perez hernandez, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios1
Amigo poeta,
Un poema que susurra verdades profundas con una serenidad conmovedora. Aquí, la muerte deja de ser monstruo para volverse sombra inevitable, compañera discreta (que siempre está a nuestro lado, esperando su turno). Hay una transmutación del miedo en aceptación, del desgarramiento en descanso. Leerlo es como abrir una ventana al umbral donde el fin ya no espanta, sino comprende.
Saludos.
-LOURDES
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