EL FIN CALLADO DE DOS AMANTES

LOURDES TARRATS

 


Ella llegó envuelta en promesa y perfume,
alumbrada por lunas antiguas y secretos tibios.
Sus miradas se encontraron
como dos astros que despiertan el eclipse.

Él, océano convulso,
se postró ante la fiebre de su piel:
seca y sagrada como un desierto
que aguarda el sacramento del rocío.

Ella, río enmarañado y profundo,
era agua que embriaga,
vino que quema al entrar en la boca.
Era el deseo volviéndose cuerpo.

Se tocaron como imperios que chocan
y se funden antes del desastre,
clamando el uno en la piel del otro
la derrota más dulce del universo.

Entre sofocos y oro derramado,
entre hambrientas caricias y besos vencidos,
saboreaban la miel de sus cuerpos
como quien descubre lo sagrado en lo prohibido.

Renunciaron al mundo
por la eternidad contenida en un roce,
y cuando llegó el naufragio,
lo bebieron. Lo habitaron.

Así ardieron,
devorándose entre columnas y tinieblas,
como los que saben que, más allá del amor,
solo queda
la resonancia del infinito.

No dejaron herencia ni testamento,
solo un resplandor sin fecha
en el fondo de una memoria anónima.

Fueron incendio y ceniza,
fueron un pacto secreto entre la carne y el cosmos.
Y aunque el mundo no los recuerde,
hay noches —ciertas noches—
donde el eco de su entrega
vuelve a arder
en quienes aún creen
que el amor verdadero no termina:
se calla,
y sigue latiendo
en otra piel.

—L.T.

1/20/2026

  • Autor: LOURDES TARRATS (Online Online)
  • Publicado: 20 de enero de 2026 a las 16:58
  • Comentario del autor sobre el poema: Mis queridos amigos y amigas de letras y sentimientos: ¿Qué queda del amor cuando todo ha sido dicho con el cuerpo? ¿Alguna vez has amado como si el mundo fuera a acabarse? Creo que yo si…Eso pienso…
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.