A la gente triste le disgusta la feliz, tanto como ésta aborrece a la triste; los que son rápidos de pensamiento, se ponen nerviosos con los calmados, así como los desocupados no pueden soportar a los que siempre están ocupados. No toda la gente puede estar de nuestra parte, lo cual tampoco significa que tengamos adversarios. Simplemente hay personas con las que no podemos converger porque no hay un terreno común para la complicidad. Si queremos forzar la situación con acercamientos obstinados, entonces tal vez si que despertemos la hostilidad de los demás, de forma especial si aparentamos lo que no somos en un intento de agradar. Es mucho más efectivo mostrarse de manera franca, y asumir la desaprobación si ésta se presenta.
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Autor:
emiliodom (
Offline) - Publicado: 20 de enero de 2026 a las 06:41
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 62
- Usuarios favoritos de este poema: William Contraponto, racsonando, Antonio Pais, alicia perez hernandez, ElidethAbreu, JUSTO ALDÚ, Mª Pilar Luna Calvo, Nelaery, rosi12, Mael Lorens

Offline)
Comentarios1
Así es. Lo mejor es mostrarnos tal cual somos, sin disfraces ni ambajes.
La autenticidad es lo mejor, siempre que nos tratemos con respeto.
Muchas gracias por publicarlo, Emiliodom.
Gracias por tu comentario el cual has de saber ha sido muy bien recibido. Un saludo cordial
Un saludo cordial.
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