A mí me basta un poco de mundo, no quiero cargar como atlante la tierra ni ser como Ares, yo tengo con el árbol de guayaba y las 400 calles de mi pueblo, con el horizonte que alcanzan a ver mis ojos, la mariquita que hoy camina sobre la yerbabuena, esa nube que recorre lento el cielo azul. No quiero un millón de sueños, ni el oro del rey más rico. Quiero mi silla en el patio de tierra y la luna iluminando los campos, las sombras de los árboles, el kikiriki del gallo y la humilde cocina de mi abuela, mi espíritu que vaga satisfecho de vida, la voz de mi madre y las estrellas en las noches de abril, los aguaceros, las vacas y el jilguero sobre el ocote de 50 años. Yo no quiero eternidad, ni felicidad perpetua, me basta con abrir los ojos después de haber dormido la siesta
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Autor:
Mil vaggio (
Offline) - Publicado: 19 de enero de 2026 a las 23:55
- Categoría: Sin clasificar
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Offline)
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