Adiós, ya nos leemos...
Un tranvía llamado Deseo
Tennessee Williams
En los años cincuenta
iba al colegio
en tranvía
Eran dos jornadas
una de mañana
otra de tarde
de lunes a sábado
El paso por la alameda
era inspirador,
árboles elegidos para embellecer,
dar sombras, flores, ramas vigorosas,
los distintos verdes de primavera a otoño
hacían del paso una experiencia luminosa,
detalles de hermosas fuentes, esculturas,
los adoquines le aportaban reciedumbre al paisaje
Me encantaban el viaje, las clases, la profesora
aprendía rápido, sin dificultades, me aplicaba,
caligrafía, castellano, matemáticas, historia, geografía,
ciencias naturales.
Los niños y niñas eran la peste,
inquietos, desordenados, bullangueros,
insoportables
salvo un par de amiguitos,
que como yo, sabían ya, lo que deparaba
el porvenir
Un día, de invierno
en junio, se cortó la luz,
quedé en la mitad del recorrido,
caminé a oscuras,
me extravié
y aquí estoy ahora
-
Autor:
Carlos Eduardo Antoine (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 19 de enero de 2026 a las 09:32
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 17
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Javier Julián Enríquez, Anton C. Faya, Aqua Marina, Salvador Santoyo Sánchez, David Arthur, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios4
Lo importante es tenerte y disfrutar de tu presencia.
Cada cual ha tenido sus propias historias y si llegan como tú,
entonces nos la puede contar y desmenuzar si lo desea.
Cuántas travesuras habré cometido en mi juventud, ni las recuerdo,
de tantas como son. La zapatilla de mi madre me dejaban el culo caliente,
y es que yo fui muy travieso(lo reconozco) ¡cosas de niños!.
Esos recuerdos son los que más valen y nos llenan el cuerpo de nostalgias.
Un fraternal abrazo amigo Carlos Eduardo Antoine.
Mi amigo querido, a mis 6 años edad, Santiago de Chile era vivible.
Un abrazo fraterno y grande José
Y aquí estás ahora... Regalandonos tus letras, dando alas a sueños, sembrando amor.
Un abrazo fuerte querido amigo.
Tu comprendes Aqua, eres sabia e inteligente, amorosa también.
Un gran abrazo con cariño amiga querida
Urge que te encuentres.
¿Si no lo has hecho?
Creo que te estas
en este portal, deja de
buscarte.
Buenas letras saludos poeta
Carlos Eduardo Antoine
Uno desaparece de sí mismo al morir, antes puede perderse en el camino; mas no del ser que se lleva a cuestas.
En las minas subterráneas es fácil despistarse. Y, también, si se es niño en la oscuridad total de un apagón.
Un abrazo mi amigo Salvador
Es cierto, tienes razón.
Buen día, saludos poeta amigo Carlos Eduardo Antoine
....
Los niños y niñas eran la peste,
inquietos, desordenados, bullangueros,
insoportables
salvo un par de amiguitos,
que como yo, sabían ya, lo que deparaba
el porvenir......
un abrazo amigo Eduardo
David
Gracias grandes David
Un abrazo inmenso mi amigo
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