ARREPENTIMIENTO DEFINITIVO

frankcalle

Pensándolo bien, y en silencio,
para no despertar los vicios
debo arrepentirme de muchas cosas.

- Me arrepiento de todos mis pecados
no cometidos:
* Por hacerle caso a mis padres.
* Porque Dios nos estaba vigilando siempre.
* Por miedo a lo desconocido.
* Porque desconocía entonces,
que el sexo no estaba prohibido.

- Pero más me arrepiento de haber sido un niño tonto.
- De haber sido el mejor de la clase.
- De respetar a las personas mayores.
- De no decir malas palabras, aunque la digan los adultos.
- De ir obligado a misa, todos los domingos.

- Pero sobre todas las cosas,
de los pecados no vividos,
de haber perdido todos los caminos.
por no saber que existía Roma...
¡Me arrepiento de no haber sido niño!


Frank Calle (19/ enero/ 2026)

Ver métrica de este poema
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios1

  • Salvador Santoyo Sánchez

    Nunca es tarde, para regresar al pasado.
    De nada sirve el arrepentimiento ahora,
    mejor es tratar de ser niño, tratar de vivir
    lo no vivido.

    Saludos estimado poeta amigo, Frank Calle.
    Todo se puede, cuando hay vida.

    • frankcalle

      Sé que tienes razón. Salvador. y debo aclarar que no soy el niño del poema. Creo que antes te he comentado que Frank Calle es mas que un seudónimo que oculta al autor. Yo lo veo, y lo utilizo como un personaje más, que narra vivencias humanas, no necesariamente vividas por el autor. Quizás por eso mi poesía es esencialmente narrativa. Yo realmente fui un niño de reparto residencial, de las afueras de la ciudad de La Habana, que cuando no tenía que ir a la escuela primaria, salía a jugar pelota, canicas, pistolero, bicicleta, boxeo, patines, campismo. y muchos etcs., y regresaba a la casa hecho una bola de churre, que mi madre resolvía metiéndome directo en la ducha. Pero también hacía, por placer, oficios menores: limpiabotas, jardinero, buscaba comida para los animales de los vecinos, que me regalaban algunas monedas, etc. a los 14, trabajaba de cuidador de carros (le decían parqueador) en un cabaret, pero mi padre, que toleraba todo aquello en tanto no dejara los estudios, no me perdía los pasos, así que, no más me di unos tragos, dándomela de hombre, en el cabaret, y enseguida lo supo, y sin un solo regaño, me sorprendió un día... Llegó al bar, me saludó normal delante de los amigos, y solo me dijo que más tarde nos veríamos en la casa, para hablar de la escuela, y se fue. Pero yo sabía que mi presencia en el cabaret, estaba concluida...
      Más o menos esa fue mi infancia real, que estaría completa si le sumamos mi interés por la música y la poesía desde muy joven. Esa es la historia real, muy poco que ver con el niño Frank Calle...
      Un abrazo,

      • Salvador Santoyo Sánchez

        Frank, así fué mi vida, dónde mi padre muy trabajador, pero mi madre me mandaba a trabajar, para que supiera lo que era ganarse la vida.
        Tal vez luego te comente muchas vivencias de
        mi infancia, que yo la recuerdo muy feliz.
        Recibe mis saludos sinceros, poeta amigo Frank Calle 👍🏼
        .



      Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.