Mi habitación
es un pálido féretro
del que brotan flores blancas;
mi cabeza, llena de alquitrán
bracea en mares bravos
buscando tu espuma;
mi desvencijado caparazón
te llama en un grito silencioso
que se pierde entre fríos bloques de hormigón;
mi boca anhela la tuya
en pasillos oscuros y vacíos
de nadie;
mis manos frías, congeladas
en este invierno otoñal
se alzan al cielo
implorando encontrar las
tuyas, laboriosas y frías también
como el exterior sin ti.
Mi alma que vagabundea en el espacio
infinito lleno de estrellas,
agujeros de gusano y galaxias lejanas
ha encontrado su alma gemela.
Se mi galaxia danzarina en mi mundo interior.
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Autor:
Basil (
Offline) - Publicado: 17 de enero de 2026 a las 10:06
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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