A menudo pensamos que ayudar a otros requiere de grandes soluciones, discursos elocuentes o actos heroicos. Sin embargo, la verdadera compasión se parece mucho a esa puerta sin cerrojos de la que hay en nuestra casa: es la capacidad de ofrecer un espacio donde el otro no tenga que dar explicaciones.
Vivimos en un mundo que constantemente nos pide "ser algo", que nos juzga por nuestras hojas caídas o por nuestro cansancio. En ese contexto, el amor más claro es el que se manifiesta como presencia pura. Ser como esa lámpara en el parque que nos proyecta la luz, significa entender que nuestra función no es arreglar el invierno de los demás, sino simplemente darles luz mientras lo atraviesan.
Al final, todos buscamos lo mismo: un umbral donde podamos dejar de fingir fortaleza. Ser ese refugio para alguien —y permitir que alguien lo sea para nosotros— es lo que nos devuelve la sensación de estar, por fin, en casa.
© 2026 Oney ✒️
-
Autor:
Oney ✒️ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 16 de enero de 2026 a las 13:57
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 5
- Usuarios favoritos de este poema: MISHA lg, William Contraponto, Mª Pilar Luna Calvo

Offline)
Comentarios1
bella reflexión poeta gracias por compartir
Vivimos en un mundo que constantemente nos pide "ser algo", que nos juzga por nuestras hojas caídas o por nuestro cansancio. En ese contexto, el amor más claro es el que se manifiesta como presencia pura.
besos besos
MISHA
lg
Gracias querida poeta.Te agradezco tu comentarios, también te deseo que estés bien y tengas un bonito día.
Un abrazo.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.