Gulag para el poeta cancelado
En nuestra impoluta zona
No habrá lugar para voces contaminadas
Por la dominación burguesa
Gulag para el canalla disidente
Rajen su garganta atorada en incorrecciones
En imprecaciones a la doctrina material
En exabruptos delirantes
Sueños febriles sin asidero en la realidad inmediata
Carente de conciencia, pero la de clase
Repleta, en cambio, de toda clase de metáforas indescifrables
Insolentes para con el camarada
Egoístas hasta la médula, reverberantes en el cálculo contradictorio
Rebosantes de hielo morado y de superchería
Opio de nigromante, incantación obscena del espíritu,
ficción devoradora del hombre
No del viejo, del nuevo, latente, por venir
Que no tenga lugar jamás
Ese hijo de la grandísima
Que sea desterrado de todos los futuros y todas las épocas
En el útero abortado de la historia
Que se vuelva desecho orgánico
Que sus palabras palidezcan al albor del fuego épico
Al calor de la barricada vital
Que se vuelva tan irrelevante que las calles mismas
tachen su nombre en las paredes
Que se vuelva un fantasma de sí mismo para sí mismo
Que se consuma en la dialéctica sin fin de los traidores
Que su nombre nunca jamás pueda ser reproducido en ningún medio disponible
Sin asco ni vergüenza
Que calle para siempre
Que fallezca su descendencia
Que colapse su estatura y que se derriben sus estatuas
Que sus miembros nunca puedan reescribirlo
Gulag para el poeta disidente
No hay tiempo para extravagancias
Ni para el pensamiento individual
Solo cabe la acción o el marasmo cómplice
La meditación absorta de un interior imposible
No importa la corruptela en nuestras filas
Todo se supedita al Bien Mayor, al horizonte definido de las batallas populares
La idea siempre fue despertar al colectivo desde el estómago hambriento
La idea siempre fue reducir la discusión filosófica a la materia, a la materia
Lo único existente, incluido el universo y sus hipérboles
Incluidas las (des)apariciones del significado
La etérea música de los delirantes
La agencia mística de los poderosos y sus acólitos, sedientos de quimeras
Ya no servirán los entuertos ni los movimientos del alma
Al momento de alzar los puños
Ya no servirán las elucubraciones de la magia hermética ni elitista
Al momento de pulir las piedras
Y dirigirlas contra los enemigos
Quien no esté convencido, quien no profese nuestro credo, el credo del mañana
Nuestro activo más preciado, está muerto
Desde ahora en adelante, su rostro figurará deformado en todos los espejos
Resquebrajado, hecho añicos
No podrá reconocerse en él otra cosa que una masa indiferenciada
Una pesadilla del otro, una pura sustancia
Solo posible en la máxima nulidad
Despojado será de su carne y de su sexo
Hasta de su silencio
de todo lo que lo hace reconocible ante sus cercanos
Tachada su fisonomía, denegado su código genético
No volverá a abrir ninguna otra puerta
No dejará abierta ninguna otra ventana
En los sótanos infinitos, para que socave
El rastro del misterio
Porque allí solo habrá la eterna bravata
Del asambleísmo sofista
Allá el poder se volverá praxis
Esconderá a sus ratas y a sus comadrejas
Para hacerse real y servir al nombre
De las causas profundas
Que sea necesaria la calumnia
Manchar su obra y su figura hará falta
Con tal de ahogar cualquier posibilidad de reivindicación
Que regrese Fedra, que vuelva la marchita instrumentalizada
Reescribiremos el guión de la historia
Aunque para ello claudiquemos en el presente
Y le abramos paso al adversario absoluto
Porque la verdad nunca fue alcanzable
Y si es necesario renunciar a la búsqueda del mito
sacrificaremos el altar sagrado
Porque nada hay, ni Moloch ni Caín
Apenas símbolos de la excreción metafísica
Que estará a punto de ceder
Frente al avance categórico de la violencia
Afilen el resentimiento
Agudicen el conflicto
Que arda la llama del rencor milenario
De la deuda generacional impagable
Del averno de las contradicciones humanas
Será necesario, de nuevo, el caos en el orden
El Estado de anomia, el impulso rabioso de los desposeídos
Para librar la batalla teleológica contra el sentido, contra la trascendencia suprema
Contra el oscurecedor
Contra el chacal de la imaginación
Fuerza centrífuga sin destino
Ejecución a las palabras infames
Gulag al poeta de lo ambiguo
Gulag al animal de lo ininteligible
Su cabeza rodará sin fondo en los callejones sangrientos
de la justicia, la libertad y la fraternidad
Y la violencia, la Madre Violencia
Heredera del Padre Razón, Padre incestuoso
será, otra vez, la abortera de toda historia conocida y por conocer.
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Autor:
Salvador Galindo (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 16 de enero de 2026 a las 10:30
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 4

Offline)
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