La niña chica se marcha,
no corre, que casi vuela
como un barquito de vela
con viento de tramontana.
Con la luz de la mañana
va recorriendo el camino,
va subiendo la montaña
va llegando a su destino.
Quisiera seguirla presto
mas mis piernas no me dejan
solo me queda el consuelo
de ver su grácil estela
con sutiles movimientos.
Sube lozana la niña
allá a lo lejos la veo
por la florida campiña
luciendo su esbelto cuerpo.
Niña chica que aún no ves
tu despertar de muchacha
la inocencia que recatas
a punto de florecer.
Niña chica que me observas
con ojos de maniquí
envuelta en un frenesí
de sonrisas y de estrellas.
Lanza al viento su cabello,
sus ojos nos iluminan
y su sonrisa me inspira
estos sencillos versos.
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Autor:
Francisco J.G. Aguado 😉 (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 16 de enero de 2026 a las 09:03
- Comentario del autor sobre el poema: Un revival musicado de un poema dedicado a una joven adolescente que está a punto de eclosionar. La música da otra dimensión y nos lleva por unos lindos caminos a ritmo de balada. Buen fin de semana a todos...
- CategorÃa: Amor
- Lecturas: 2

Offline)
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