Este inmenso placer de no ser nadie,
ver la vida discurrir sin querer nada,
disfrutando de este mundo a cada instante
sin pensar en el ayer ni en el mañana.
Es la plácida quietud del vigilante
que contempla el devenir por la ventana.
Entender que lo fugaz es lo importante,
intuir la eternidad en lo que pasa.
¿Aburrido? ¡Qué va! ¡Impresionante!
Recibir la luz del sol sobre mi espalda
y sentir la dulce brisa en mi semblante
cuando sopla suavemente en la alborada.
Es la gran serenidad de lo inmutable,
es el tremendo don de la ignorancia,
la suave vacuidad de lo innombrable
que me invitan a soñar y sentir calma.
-
Autor:
El desalmado (
Offline) - Publicado: 16 de enero de 2026 a las 07:45
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 80
- Usuarios favoritos de este poema: Menesteo, Anduriña, Mauro Enrique Lopez Z., Mario Rodolfo Poblete Brezzo., JoseAn100, William Contraponto, Vientoazul, racsonando, Mael Lorens, EmilianoDR, 🇳🇮Samuel Dixon🇳🇮, leo albanell, alicia perez hernandez

Offline)
Comentarios4
Quizás sea lo más acertado para vivir contento en éste mundo convulso y atormentado.
Saludos cordiales.
Desde mi experiencia, es la única actitud posible para poder ser medianamente feliz.
Muchas gracias por su comentario y saludos para usted tambien.
Al leer su escrito, sus ideas y conclusiones todas dignas de prestar atención, recordé que de niño - y no tan niño - solía escuchar aquello de "...Dios está en todas partes, lo ve, lo mira y lo escucha todo"; nunca presté atención a estas palabras, simplemente las ignoraba. También, hace unos años, leyendo una novela de Isabel Allende (siento no recordar ahora su nombre) hay una escena en la cual el cura de una localidad cuasi desierta de El Perú insulta a sus pocos feligreses a la vez que los maldicen por sus pecados, todo esto desde el púlpito diciéndoles que Dios ha abandonado sus casas. Desde que leí esto, y antes pero ahora más, sólo entro a las iglesias cuando están vacías, cuando hay ese silencio que reconforta el alma y la conciencia; desde que leí e imaginé a ese energúmeno en el pulpito tengo la certeza de que cuando las iglesias se llenan el primero que sale de ahí corriendo es Dios.
Leyendo al filósofo surcoreano Byung-Chul Han he descubierto el significado contrario de aquella mentira de que Dios está en todas partes, que lo ve y lo escucha todo: hoy sé que, precisamente, es al contrario, Dios está en el silencio, lo más alejado posible de este ruido infernal que ya lo aborda todo y desde todos los medios en concreto tecnológicos: Redes Fecales, TV, emisoras de Radio, Medios Digitales, noticiarios, programas basura y más espacios incluyendo el vocerío de cenutrios callejeros.Huir a conciencia de todo este mundo y entender qué expone usted es una manera de liberarnos de esta infinita ignorancia que nos mata.
Gracias por su escrito.
Muy cierto todo lo que dice usted. El silencio y la introspección es el único refugio que nos queda, y la poesía el mejor recurso para expresar esa sensación o experiencia que, en esencia, es inefable.
Gracias por su agradable comentario y por compartir sus experiencias personales.
Sublime. Saludos. Vientoazul
Muchas gracias por su comentario.
Saludos
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.