Juego de ecos.

emiliodom

 

 

Comprendemos al fin, que la esfera de las cosas llamadas iluminadas, obedece las mismas leyes que rigen a los seres vivos, que el Universo, todo sigue el mismo principio, o sea, que nunca se posee nada en ninguna parte ni tampoco ningún tiempo mediante la violencia; que el mundo escapa a los ambiciosos en la misma  proporción en que ellos se esfuerzan por apresarlo; y que es necesario, ante todo, dejar de desear con egoísmo para empezar a obtener, para comprender la esencia de las cosas y de los seres, para fisurar, en suma, la cárcel de cristal. Incluso las montañas son capaces de devolver amor por amor, porque todo no es sino un eterno juego de ecos.

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.