No, no quiero polinizar mi cuerpo.
Mi herbal no está expropiado,
soy un enjambre de dalias,
refinadas, destiladas, parasitarias.
Flores de espesores negros,
avispas que perforan mi rostro.
Y cuando no puedo arrancármelo,
hago política con los dedos.
Y vaya que brota de mí la miel.
Hay erotismo cuando soy quien,
la susodicha,
soy alguien —la indicada—
para caber en mi cuerpo.
No, no quiero religiosidad en mi piel.
Mis caderas son laicas:
ni cardenales,
ni duques,
ni dogmáticos.
Hay de mi caverna un thanatos,
mi espesura es nigromante.
Que consuele un fiel tanatólogo
esta desdicha de feminidad.
Si no bebo de una mujer, moriré.
Hay erotismo cuando soy condesa:
la sangrienta,
soy la que besa —y vuelve vino—.
Dreno a esa mujer,
y su cuerpo, al fin,
poliniza mi sed.
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Autor:
Milagros Gomez (
Offline) - Publicado: 15 de enero de 2026 a las 12:14
- Categoría: Gótico
- Lecturas: 62
- Usuarios favoritos de este poema: Romey, Tommy Duque, William Contraponto, Poesía Herética, El Hombre de la Rosa, alicia perez hernandez, Mauro Enrique Lopez Z., ElidethAbreu, Mario Rodolfo Poblete Brezzo., Classman, ♦️ΔLCIDΞϟ ♡⚔︎

Offline)
Comentarios2
Preciado y bien escrito tu poema estimada poetisa y amiga Milagros Gomez
Saludos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Muchas gracias. Saludos desde Argentina 🇦🇷 🌹🖤
Me gustó mucho, la forma de expresión para hacer ese poema.
Uno es dueño de su cuerpo desde que nace y, desde que toma conciencia
es el único juez para imponer su sentencia.
Máxime, si a nadie le hace daño, ni le causa dolor.
Saludos cordiales
Muchas gracias y saludos! 🖤🌹
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