Fue el andamio que usaron para armar la estructura, el impulso en la sombra para que el otro subiera; sostuvo los miedos, allanó la llanura, y puso sus hombros para que el otro creciera.
Lo vieron como el medio, como el puente, el camino, alguien que resolvía mientras el otro planeaba; fue la pieza exacta, el apoyo genuino, la herramienta dispuesta que el otro necesitaba.
Hoy nota con pena que no había un lazo de veras, que su mano era solo un recurso en un plan; que le daban lugar mientras él les sirviera, como el hambre que olvida que hubo trozos de pan.
Ahora que el otro está donde quería estar, su presencia le sobra, su palabra le estorba; ya no necesitan a quien supo empujar, y el silencio es la paga que la ingratitud le otorga.
Descubre por fin, en ese frío escenario, que nunca fue socio, ni amigo, ni par; fue un actor de reparto, un gasto necesario, que hoy, por haber cumplido, lo invitan a marchar.
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Autor:
matias22 (
Online) - Publicado: 14 de enero de 2026 a las 20:57
- Comentario del autor sobre el poema: una forma de vínculo donde el lugar del otro no se funda en el encuentro, sino en la utilidad. Mientras servías, estabas. Cuando dejaste de servir, sobrabas. No hay estallido ni reproche abierto, sino la toma de conciencia de haber sido pensado como medio y no como par. La pérdida no es solo del lazo, sino de la ilusión de reciprocidad: comprender que no se fue dejado atrás por fallar, sino por haber cumplido.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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