Bajo la fronda de árboles antiguos,
un banco descansa, de turquesa pintado,
con gotas de lluvia cual diamantes exiguos,
por el rocío fresco de la tarde bañado.
Le abraza el follaje, un manto esmeralda,
setos tupidos que guardan secretos,
mientras la plaza, en su calma se respalda,
con ecos de pasos y tiempos pretéritos.
Al fondo se alzan, con porte sereno,
casonas de antaño, azul y ocre en la faz,
testigos mudos de un cielo moreno,
que miran la vida pasar en su paz.
Un remanso de quietud, tras la lluvia caída,
donde el tiempo se detiene, sin prisa ninguna,
y el banco espera, en su quieta acogida,
a quien busque un momento bajo el sol o la luna
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© 2026 Oney ✒️
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Autor:
Oney ✒️ (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 14 de enero de 2026 a las 14:16
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

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