"Anatomía de una Invasión"
"Si el amor, como todo, es cuestión de palabras, acercarme a tu boca fue crear un nuevo verbo."
Soy una vasija que ha decidido agrietarse. Mira cómo mis ojos se vuelven blancos, dos lunas de yeso donde mi alma intenta escapar, demasiado vasta para este saco de huesos.
Mi lengua no articula: supura.
Yo no solo te hablo: te sangro y te florezco.
Como los amantes a los que el cuerpo les queda estrecho
y el alma se les despeña por los ojos...
Has colonizado mi torrente;
eres el tinte en el agua, la aguja en la vena,
el mercurio que sube.
No queda un solo átomo que lleve mi nombre:
me he vuelto transparente
para que tú seas el único color.
Me he deshecho de mis propios bordes
para que seas tú quien camine por las paredes de mi corazón,
ocupando cada rincón de mi sangre
hasta que no quede nada que no te pertenezca.
Inúndame.
Sé el arsénico en mi suero, el sedimento en mi arteria.
He vaciado mi propia casa para que tú la habites.
Mírame: ya no hay nada que no lleve tu marca de fábrica.
Soy un residuo.
Soy tuyo, como la ceniza es propiedad del fuego.
m.c.d.r
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Autor:
m.c.d.r (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 13 de enero de 2026 a las 02:17
- Categoría: Surrealista
- Lecturas: 15
- Usuarios favoritos de este poema: El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z., Marie Paule

Offline)
Comentarios1
Genial y precioso versar estimado poeta y amigo Marco Romero
Saludos de críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
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