Bajo un cielo sombrio que se nutre de olvidos donde el silencio devora astilla que erro el camino, yacen los restos que el tiempo, en su andar cansino, abandono a la suerte de los destinos perdidos. La penumbra no juzga, solo observa y epera , y en su quietud comprendo mi propia transpariencia: mañana sere ausencia, una sombra ligera, un eco que se apaga tras su breve existencia. No busco la gloria de un nombre inmortal ni que el marmol proteja mi rastro del lodo; solo anhelo un refugio en el mundo vital el humilde deseo de no morir del todo. Fui esa astilla perdida que el silencio guardo, errente en las rutas que no tienen destino mas no acepto el vacio que el miedo labro ni ser preso de un hado que no es mi camino. Que nada me hiera mas que el fin del aliento pues la sombra es tan solo donde falta la llama y esa luz no se busca en el firme o el viento si no adentro, en el alma que a si mismo se ama. Ser feliz es el acto de atreverse a sentir un destello de audacia en el frio infinito pues somos el ciclo que ha de concluir, un breve suspiro en el tiempo suscrito.
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Autor:
BHOEMIO (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 12 de enero de 2026 a las 22:32
- Categoría: Sin clasificar
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