Musa de la primera alba,
Creo saber los ecos fertiles,
Sempiternos y augustos, destas aguas,
Destas cimas donde nacieron las diosas.
Soy los marineros ebrios
De horizontes infinitos.
Mi alma sigue una estrella luciendo
Como una iglesia en la noche.
Océanos de mis sueños, ¿ cuántas islas
Son sin riberas ?
Erigir un mundo cuyo nombre es ignorado,
¡ Es el sino divino de la poesía !
-
Autor:
Rodrigo Favonio (
Online) - Publicado: 12 de enero de 2026 a las 10:55
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.