Chauuu, ya nos leemos
Visión general creada por IA
Las rosas sienten la belleza, el amor, la nostalgia y la vida misma; sus pétalos guardan secretos, expresan silenciosamente lo inefable, se abren al sol, albergan espinas y perfuman con su existencia efímera, siendo inspiración de poetas, símbolo de pureza o pasión, y un eco de la belleza trascendente que perdura más allá de su tiempo. Sienten la caricia del viento y la humedad de la tierra, y su fragancia es un suspiro que emana de la alquimia de la vida, respondiendo a nuestra admiración con su esplendor.
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¿Qué sienten las rosas?
Si esta pregunta resulta ser valida
se podría extender a toda la naturaleza
y también como
¿es aquello con afinidades?
más abstracto, más...
Entonces,
¿por qué la rosa?
será por la poesía que ella encierra,
su inmensa atracción que causa su belleza,
su sutil ser,
su perfume es un elixir de amor y pasión,
su delicada sonrisa, su labios maravillosos,
Rosa, mi corazón
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HUELEN LAS ROSAS (Leopoldo de Luis)
Sobre la mesa han puesto un barro humilde
con unas rosas que lo justifican
igual que justifica el hombre
un claro destello, una esperanza, una sonrisa.
Huelen las rosas, y sentir su aroma
también es dar constancia de la vida,
es percibir la realidad que llega
en su increíble y breve maravilla,
huelen las rosas, qué delgado mundo
de fragancia nos llega en su caricia,
qué prodigioso mecanismo se hace necesario
hasta dar con esta mina sutil de olor,
cuántos secretos reinos botánicos,
qué incógnitas provincias de vegetal acción,
desde la tierra suben elaboradas, resumidas,
adelgazadas hasta lo indecible
para ser un milagro entre la brisa de la mañana,
un invisible copo de aroma hacia la tarde,
un terciopelo de perfume solar al mediodía.
Trabajaron obreros diminutos y subterráneos
por las galerías donde la gota de agua
y las substancias germinales se alían.
La nieve puso un dedo entre los labios,
el viento golpeó las ramas niñas,
deshilvanó la lluvia sus collares, y entre tanto,
en la arcilla, porosa y maternal,
manos minúsculas manipulaban
ciegas en la alquimia del delgado perfume de las rosas,
para que al fin se derramara un día
desde esta mesa en la que he puesto un barro humilde,
y nos regale su delicia. ¿Porqué?¿Porqué?
¿Las hemos merecido?
¿Merecemos que sea así la vida tan hermosa y fragante,
que penetre por los sentidos su verdad sencilla
tan misteriosa y generosamente?.
Algo hay que nos responde por las rosas,
una respuesta de perfume, escrita en el aire,
las cosas que manejan nuestra manos
¿porqué han de ser distintas de los rosales?
Con amor ¿por qué no son también aroma concedida?
Vivir no es mas difícil que un rosal,
lo que anula su aroma es la injusticia."
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Autor:
Carlos Eduardo Antoine (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 10 de enero de 2026 a las 10:04
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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