CARBOLINA
Letra: Wcelogan
Dicen que el amor no se cura…
pero nadie dijo que no ardiera.
​
Te llevaste la risa
y dejaste el eco,
la casa llena
y el vaso seco.
Yo que aposté todo
a tu cintura,
me quedé bailando
con la duda.
​
Porque el amor, cuando se va,
no pide excusas ni perdón,
deja grafitis en la piel
y astillas en el corazón.
​
Quiero desinfectar mi corazón
con mera carbolina,
limpiar tus huellas aunque duelan,
aunque ardan todavía.
Quiero desinfectar mi corazón,
que no quede tu rutina,
si el amor fue una locura,
que la cura sea Sabrina.
​
Bailé contigo noches largas,
ron, sudor y promesas baratas,
juramos fuego eterno
con cerillos mojados de madrugada.
Hoy tu nombre suena lejos,
como trompeta sin razón,
yo me curo a contratiempo
con música y resignación.
​
Porque el amor no es hospital,
pero deja infección,
y hay besos que se pudren
si no hay desinfección.
​
Quiero desinfectar mi corazón
con mera carbolina,
no pa’ olvidarte de golpe,
pa’ que no sigas viva.
Quiero desinfectar mi corazón,
sin fe ni agua bendita,
si el amor fue una locura,
que la cura sea Sabrina.
​
Desinfectar mi corazón
—¡con carbolina!—
Que no quede ni tu sombra
—¡ni tu rutina!—
​
Desinfectar mi corazón
—¡sin anestesia!—
Que el dolor salga bailando
—¡con elegancia!—
​
Ay, carbolina quema,
pero más quema tu ausencia.
No me hablen de amor eterno,
que eso caduca sin ciencia.
Yo no te odio, morena,
yo me estoy limpiando bien.
Lo nuestro fue bonito,
pero infeccioso también.
Me dijeron: “eso pasa”,
yo respondí: “eso arde”.
Prefiero una herida limpia
que un recuerdo cobarde.
Si vuelves, no abras la puerta,
déjame bailar primero.
Que estoy curando el pasado
a ritmo de trombonero.
​Desinfectar mi corazón —¡con carbolina!—
Pa’ borrar tu nombre de mi medicina.
Desinfectar mi corazón —¡con carbolina!—
Que sane bailando y no de rodillas.
​
Ay, si el amor fue una locura…
que la cura sea Sabrina.
Sabrina
La que no promete nada
pero baila divino.
​
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Autor:
Wii (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 10 de enero de 2026 a las 00:02
- Comentario del autor sobre el poema: La poesÃa y la música no se juntan: se recuerdan. Antes de separarse en libros y escenarios, ya eran la misma respiración. La poesÃa puso las palabras; la música, el temblor. Una piensa el mundo, la otra lo hace latir. La poesÃa nombra lo que duele; la música lo vuelve soportable. La poesÃa afila el sentido; la música lo empuja al cuerpo. Cuando se unen, el verso deja de ser idea y se convierte en experiencia. Por eso una letra sin música puede ser sabia, pero con música se vuelve persistente: se instala en la memoria, regresa sin aviso y reaparece cuando la emoción baja la guardia —como una herida que aún tiene pulso. En el fondo, escribir una canción es aceptar que el poema abandone el silencio para aprender a respirar con ritmo. Y la música, humilde y feroz, se pone al servicio del sentido para que el corazón —ese percusionista sin partitura— marque el compás final.
- CategorÃa: Amor
- Lecturas: 1

Offline)
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