Un día entendí, un día comprendí
que estaba atrapado,
que estaba estancado.
Alguien me dijo:
“¿Ser tu propio jefe no has probado?”
Obediente, accedí a recorrer este camino
sin ninguna moneda en el bolsillo,
solo con ganas de demostrar que sí se puede,
que aún soy joven y soporto, aunque duele.
Porque nadie me advirtió lo difícil que es
recorrer este camino con un peso enorme,
con jornadas de trabajo que nunca acaban.
He rogado, he llorado por una oportunidad,
por demostrar que sí lo puedo lograr.
Soy mi propio jefe
y no me puedo pagar.
Esto duele más
porque tengo un bebé que alimentar.
Me rompo la cabeza de tanto pensar,
busco una nueva estrategia que me permita avanzar.
Sin embargo, las palabras de quienes me rodean no ayudan:
no son palabras de aliento,
son palabras que siembran la duda.
¿Por qué inicié esto?
Porque quiero crecer.
Porque tengo un sueño:
llegar a viejo
y que mis hijos tengan oportunidades,
que sean libres de escoger.
Que no sufran lo que yo.
Espero poder lograrlo,
espero tener la fuerza para continuar.
Alguien…
que me aliente a avanzar.
-
Autor:
Emiliano dv (
Offline) - Publicado: 9 de enero de 2026 a las 23:38
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.