El día de tu partida
me dejaste tan seco,
sigo tomando agua
pero sigo estando seco.
Te me llevaste el agua de mi casa,
Pero no de mi cuerpo.
Me arrope con tus recuerdos
en un sillón abandonado.
Pensaba botarlo,
pero pienso dejarlo.
No tenía recuerdos con él,
tenía recuerdos con ella.
Te quería porque pensaba que eras agua mansa,
pero eras una cascada.
Me heriste con las piedras de tu vida,
me agarré fuerte y te levantaste con fuerza.
Caí hasta el fondo y me arrastraste a una orilla,
me dejaste tan seco
pero sigo estando mojado.
J.L.Sabando
-
Autor:
José Leonel Sabando (
Offline) - Publicado: 9 de enero de 2026 a las 13:30
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Offline)
Comentarios1
La obsesión conlleva al dolor.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.