Amor antiguo

Daniii_Farías

 

 

La noche cae despacio,

como si no quisiera interrumpirlos.

Las luces tiemblan en los charcos

y la ciudad, cansada,

baja la voz.

 

Él la sostiene contra la pared

no por urgencia,

sino por destino.

Su abrigo es un refugio antiguo,

de esos que no prometen eternidades,

pero las cumplen.

 

Ella se deja quedar en ese pecho

como quien encuentra hogar

en medio del invierno.

No hay palabras:

las palabras sobran

cuando el cuerpo entiende.

 

El amor, entonces,

no es fuego ni tormenta,

es brasero encendido

que resiste la lluvia

sin apagarse.

 

Un hombre viejo camina a lo lejos,

encorvado por los años,

quizá por los recuerdos.

Mira sin mirar,

porque ya conoció ese abrazo

cuando el mundo todavía le debía futuro.

 

Las veredas guardan secretos,

los muros aprenden nombres,

y el tiempo, testigo discreto,

anota en silencio

otra historia que no saldrá en los diarios.

 

Así se amaba antes:

sin urgencias,

sin testigos,

con la certeza simple

de que el otro era el lugar.

 

No había miedo a quedarse,

ni prisa por huir.

Amar era elegir,

cada noche,

el mismo abrazo

aunque doliera el frío.

 

Y bajo esa lluvia vieja,

entre sombras y luces cansadas,

dos almas se prometen

lo único que importa:

 

permanecer.

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  • Autor: Daniii (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 9 de enero de 2026 a las 12:46
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 0
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