¿Y ahora para qué?
si ya no puedo ver,
ni tan poco oler,
no puedo sentir,
así que déjame partir.
Voy al encuentro
de Aquel que me creó;
por fin lograré contemplar
la maravilla de su faz.
No te apures por venir,
disfruta lo que tienes,
pues cuando toque partir
al cielo llegas sin bienes.
Cambia tus lágrimas,
conviértelas en sonrisas,
porque aquí donde estoy
el sol, el aire y el mismo Dios son quienes me acarician.
Guarda las flores,
déjalas lucir en los campos;
guarda también tu llanto,
porque yo me llevo el recuerdo de tanto.
Conserva esos recuerdos
que, por pequeños que sean, con ellos haz un espejo
donde tú, yo y todos, felices, en tus ojos me veo.
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Autor:
Kalitox (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 9 de enero de 2026 a las 12:05
- Comentario del autor sobre el poema: Escribí este poema cuando entendí que la ausencia no se supera, se aprende a cargar. Cada verso nace del amor que se queda aun cuando la persona ya no está, de ese diálogo silencioso entre el recuerdo y la realidad. Es mi manera de confesar que el tiempo no borra, solo enseña a convivir con el vacío, y que hay dolores que no buscan consuelo, solo ser nombrados.
- Categoría: Triste
- Lecturas: 1

Online)
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