… Un recuerdo a traído lágrimas,
Tristeza en el alma y dolor para el corazón …
syglesias
Presenta
Del ciclo de la Vida en Parejas…
Lágrimas de estío al rostro, tristeza en el alma y dolor para el corazón – De la vida:
“A veces, la vida, dice, la lluvia se siente al llegar,
Siendo la tristeza el preámbulo al dolor. “
Lágrimas de estío, resbalan por un rostro que ya no miras,
Son calientes, como aquel verano que juraste, no irte nunca,
Hoy, quedan charcos en la piel, donde se ahogan tus promesas,
Tristeza en el alma, como un cuarto, sin ventanas, ni relojes,
Todo es tarde, todo es sombra, todo llega, cuando ya no sirve,
Ni siquiera mis recuerdos saben a qué hora dejaste de quererme,
Dolor para el corazón, como un puñal que aprendió a latir, conmigo,
Lo llevo dentro, presto y afilado con cada foto que me atrevo a mirar,
Sangra lento, para que el olvido, no tenga prisa y siempre, duela,
Lágrimas de estío al rostro, cuando pronuncio tu nombre en silencio,
La boca no se atreve a lograr decirlo, pero los ojos lo están, gritando,
Cada gota es una sílaba rota que nunca llegará a tus oídos, escuchar,
Tristeza en el alma por las palabras que jamás, nos dijimos,
Guardé te quiero en cajista de cartón, esperando el día justo,
Se humedeció con tu ausencia y ahora, es papel de deshecho,
Dolor para el corazón al pasar por los lugares donde fuimos casi felices,
Las sillas recuerdan tu risa, la calle, la forma de tu paso al caminar,
Yo recuerdo sobre todo el momento exacto en que dejaste de volver,
Lágrimas de estío al rostro, cuando el calor aprieta y Tú no, estás,
El Sol me quema los hombros, donde antes descansaba tu cabeza,
Ahora sólo carga el peso de las despedidas que no dijimos en voz alta,
Tristeza en el alma, porque aprendí a esperarte incluso, después del adiós,
Cada noche era una maleta abierta, por si decidías algún día, regresar,
Acabé durmiendo entre camisas dobladas que nunca llegaron a usarse,
Dolor para el corazón al entender que no fui refugio, sino parada breve,
Tú ya mirabas otros mapas, mientras Yo, bordaba tu nombre en el mío,
Te fuiste ligera, y Yo me quedé con en el peso de lo que soñé, contigo,
Lágrimas de estío al rostro, cuando alguien, pregunta, por nosotros,
Finjo que fue cosa del tiempo, que el calor agrietó, todo lo nuestro,
Por dentro sé que fuiste Tú, quien dejó, sin agua, este jardín a morir,
Tristeza en el alma al descubrir que me pierdo, buscándote en otros ojos,
Comparo gestos, risas, silencios, como quien revisa copias, defectuosas,
Nadie falla tanto como Tú, y aun así, nadie me ha dolido, como dueles, Tú,
Dolor para el corazón, porque late al compás de un nombre que no escucha,
Quisiera arrancarlo y dejarlo secar al Sol de aquel verano que pasé, contigo,
Pero sigo aquí, respirando despedidas, con lágrimas de estío, tristeza y dolor.
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Sergio Yglesias García
Caracas, 06/01/2026 02:00 PM
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Autor:
syglesias (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 9 de enero de 2026 a las 06:42
- Categoría: Triste
- Lecturas: 2

Online)
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