Te pensé como se piensa un relámpago, sin pedir permiso al cielo.
No eras recuerdo ni promesa, apenas una forma del aire que aprendió mi nombre y siguió de largo.
La ciudad respiraba gente, relojes, esquinas, y tú cruzaste con esa manera leve de no quedarse.
Quise detener el instante, pero el instante ya iba lejos.
Al pasar.
dejaste lo suficiente: una pregunta sin urgencia, un temblor breve en lo que aún no dolía.
Y aun así, cuando todo siguió su curso, algo en mí entendió que hay presencias que no regresan porque nunca se fueron del todo.
------------
Rafael Blanco López
Derechos reservados
-
Autor:
Luis Rafael (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 8 de enero de 2026 a las 08:13
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.