**~Novela Corta - La Identidad Oculta~**

**~EMYZAG~**

Novela Corta: La Identidad Oculta 

Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez Sánchez

Seudónimo: EMYZAG

Comenzada: 1 - 2 (4) (6-7) de enero de 2026…

Publicada: 7 de enero de 2026…

Terminada: 7 de enero de 2026…

Editada: 7 de enero de 2026…

Mi #1 de novelas cortas en el año 2026…

Mi #234 de novelas cortas hasta el año 2026…

7040 Palabras 10 Páginas




~ * ~Sinopsis:

~ * ~Amara oculta su identidad detrás de una máscara invisible porque en realidad es la amante del marido de su mejor amiga y ¿qué hace Amara?, pues, continúa con dolor e hipocresías hacia a su mejor amiga con la identidad oculta de que ella es la amante de su marido…

 

Amara es una mujer muy hermosa, esbelta y posee una de las personalidades más egocéntricas del mundo cuando su personalidad va más allá de observar el pecado infiel que le realiza a su mejor amiga Susana. La mañana es una clandestina, suave de rico sol y sensible a la caricia del sol en la misma piel. Amara es una mujer capaz de creer en todo lo que su vida ha logrado a pesar de haber conocido a su mejor amiga y de nombre Susana. Amara es de ojos y cabellos de color negro con la única gracia de su rostro hermoso siempre guiñando un ojo como ofreciendo confianza hacia a su mejor amiga Susana. El esposo de Susana es un hombre fornido, corpulento, y muy buen hombre, pero, muy mujeriego. La única debilidad que posee Eduardo son las mujeres susceptibles y vulnerables las que caen rendidas ante sus pies aunque sea por la relación extramarital y la manera de la infidelidad. Amara es la amante de Eduardo y para un amante ser la amante tenía que tener unos requisitos como mujer y tenía que aceptar que la esposa de Eduardo tiene que ser la primera mujer única y muy respetada, porque él a pesar de su debilidad por las mujeres su esposa no tiene nada que ver ni observar entre su actitud de tener una amante adicional por tener una esposa legítima. El hombre casado Eduardo conlleva una dulce atracción por las mujeres profesionales y así busca a las mujeres, las consigue y así las ama, siempre y cuando recordando que Amara es su única esposa y es la que ama verdaderamente su corazón. Amara mujer débil en el amor, pero, fuerte en hacer creer que su fortuna es la de amar a un hombre infiel por siempre. Amara siente y presidente que su corazón va a estallar por un amor infiel, donde se ama sin tiempo, con contratiempo, y en destiempo. El corazón de Amara es siempre proteger su identidad oculta de frente a Susana. Susana es la mejor amiga de Amara. Susana es una mujer con cabellos y ojos de color castaño casi de color rubio. Susana es débil de alma y de corazón, de buen sentimiento, y de un capricho exótico cuando desea que su marido la complazca en todo. La identidad oculta de la mujer amante y las que hace infiel a Eduardo está escondida entre los rosales del jardín del alma y del corazón de Susana cuando cree y siente que Amara es su mejor amiga correcta, honesta y tan perfecta que nunca le haría un daño inminente como ser la amante de su marido Eduardo y la vida se dice que… ¿qué vida la de Susana siendo ciega mujer que no mira lo que tiene que mirar? La vida es insistente, pasiva y muy en calma, pero, así con calma puede estar en medio del ojo del huracán y ser lo más inminente peligrosa. La vida conlleva una sustracción inocua, pasajera y muy insistente en demostrar que la infidelidad es un estado psicológico entre las parejas, pero, que a Susana nunca le sucederá algo así porque ella está muy enamorada de su marido y siente una honestidad y honradez de parte de Eduardo en cuanto al tema de la infidelidad. Amara va fuertemente a decidir que la aventura la eleva y que lo peligroso de la relación la siente muy calurosa en la misma piel amante y fiel que ama a Eduardo. La identidad oculta de Amara se va ocultando más y más detrás de una cruel máscara donde el odio, la infidelidad y lo deshonesto se ven con vergüenza de una débil vida dejando atrás principios y buenos modales entre lo honesto y la sinceridad en poder amar. La vida comienza en saber discernir y en corregir todo de una sola vez cuando se aferra a la idea de ver al cielo como el hielo derretido sin más fuerza que la misma debilidad en superar el acontecimiento de la infidelidad. Amara ama indeleblemente a Eduardo y no piensa en dejar la relación extramarital junto a él, porque es un hombre guapo, fornido, corpulento y capaz de mantener esa relación y a ella también. Mientras que Susana ciega y con venda en los ojos no se lleva otra sorpresa que la identidad oculta de Amara detrás de una cruel máscara donde el deseo, la lujuria y la infidelidad se llevan de la misma mano. Amara se convierte en la mujer clásica de aventuras infieles con Eduardo que por amar se siente la mujer más amada, pero, como amante de Eduardo.

Susana siente en su corazón que Eduardo es el único hombre en su vida y que la va a amar por el resto de sus días y noches también. Susana contempla la dulce y única atracción en saber decidir en cuanto a que el amor va de paso en paso. Susana no tiene ni posee la malicia y la insensatez en poder creer que su marido Eduardo le puede ser infiel y más con su mejor amiga de nombre Amara. Susana va y viene amando como nunca a Eduardo, pero, a Eduardo sólo le importa una sola mujer y es Amara su amante. Amara con la identidad oculta detrás de una máscara o antifaz que sólo le ocultan a sus ojos de color negro queriendo expresar algo indiscutiblemente por amar infielmente. La paz de Susana hasta el momento es real e inocua, sin ser dañina ni tener que jugar un papel importante en saber de la relación entre Eduardo y Susana va viento en popa. Susana cree que nunca llegará a sentir y ni a presentir que su marido le es infiel. Susana conlleva una dulce, pero, fría relación aunque ella no lo pueda saber, pues, el alma y el corazón de Susana están ciegos y para siempre. Susana queda desorientada cuando Eduardo tiene su costumbre de salir todas las tardes hacia un restaurante llamado “El Cafetín de Mamá”. La cafetería donde se toma el más delicioso café, cuando todas las tardes se concentra la vida en saber ver y reunirse Eduardo con su amante fiel en la cafetería en las tardes de un verano que posiblemente ninguno otro será igual. Susana sabe una cosa y está muy advertida en la relación que si surge una infidelidad uno de los dos se tendrá que ir del hogar. Susana logra asentir con la cabeza porque una infidelidad será lo peor y lo que significa es que uno de los dos no ama al otro lo suficientemente para realizar una buena y excelente relación entre ambos. La manera y la forma de ver el deseo como la infidelidad más atrayente se aferra a la idea fría en convertir que la vida renace, perdura y se concentra en buen tiempo venidero si nunca la esposa de Eduardo se llega a enterar de la fría verdad. La vida de Susana de ojos castaños mira y observa desde el punto de vista exacto porque donde pone el ojo pone todo amor en el corazón de Eduardo. Susana se va llevando en su interior a una paz indecorosa, pero, muy atrayente y tan eficaz como el vil tormento de ver en el cielo una lluvia esporádica y como de la fina lluvia la que está en un hilo como es la infidelidad de Eduardo con Amara. Susana no perdona, no libera, no da rienda suelta cuando en el alma y más en el corazón se descontrola como estalla la bomba sin explotar de la infidelidad en una relación. La vida de Susana va como de costumbre viento en popa, pero, algo no calma en redención ni perdona en ambigüo como lo continuo en exponer que la infidelidad se cuece de espanto cuando se revela, se sabe y se consume en una relación extramarital. La vida comienza y no termina en finiquitar que la paz de Susana es el amor de Eduardo con tanta pasión que deleita a su corazón de vida y de amor inconcluso. Susana se convierte en la mujer que salva a Eduardo de muchos inconvenientes, vicisitudes y pormenores cuando su corazón arde de silencio por salir todas las tardes en busca de un amor que es infiel sin apenas tener la sospecha de Susana. La infidelidad es un tema psicológico. La infidelidad es un acto condenado, no es un tema libre y con libertad de ser libre ante una sociedad machista, irreal e incomprensible. Susana tiene paz y más todas las tardes cuando Eduardo la abandona para ser feliz con su amante, la cual, ama, lo descontrola, lo enloquece y lo tortura de vez en cuando con su fragancia casi al natural, con sus aromas de mujer atrevida, con sus olores que lo persiguen y lo llevan hacia el desastre de asesinar hasta a su propia voluntad. Si en el ocaso y en el frío los dos se juntan y se unen en la tarde más frívola cuando se siente la soledad más amarga de todos los tiempos y Susana queda sola sin Eduardo.

La vida juega un juego importante y es que el deseo y la lujuria y el convite de un amor con pasión ardiente se sientan en la misma mesa por donde se pasea la infidelidad en manjares de exquisitos y suculentos platos. La vida es un pormenor exquisito y es un capricho exótico cuando arde el veneno entre un buen vino y el infiel acto. La vida juega un jugeo como juega con el fuego de la pasión ardiente, pero, en la osadía se siente como el juego de un juego sin ganador ni perdedor. La vida insiste como persiste en el trance directo en poder amar sin el infiel acto entre Eduardo y Amara, pero, ellos juegan un juego con la candela y el fogón encendido de un fuego clandestino y que pronto sino se llegan a quemar se apagará el calor, la pasión ardiente y todo el fuego que hubo sin las cenizas que deja una relación por amar con vehemencia carnal y con un ímpetu de navegar por los cuerpos sedientos y llenos de sudores extraños de infiel acto entre las parejas. La vida es importante, pero, más importante es el juego que viste a fuego clandestino y candente en querer amar sin consecuencias, ni vicisitudes esperando calmar el amor en la piel, en el cuerpo y más en el corazón. Si no se condona, no hay ni existe perdón ni amnistía por finiquitar un perdón y que hoy no se condena la pena de ser infiel por ser infiel porque no amar es enredar el alma y el corazón sin amores inconclusos en el mismo corazón. La vida no se detiene ni con el juego del amor con fuego. Si entre la relación de Eduardo y Susana existen errores de amores, vida y de convenio solicitado. La amante de Eduardo y que de nombre es Amara, no posee la más mínima atracción física, piel o cuerpo, deseos o pasión extrema en realizar la infidelidad clara y contundente, la que es pasión y la que advierte calor extremo en la piel, en el cuerpo, en el sentido y más en el corazón. Susana perderá todo si llega a saber de la verdad impoluta, transparente y translúcida de la infidelidad de Eduardo. La vida comenzó en una relación extramarital desatando la vida, la ira y la pasión en camisas de sudores no tan extraños. La vida comenzó en discernir, en freír los sentimientos en la sartén donde la fritura es la pasión y el amor en cada beso de la relación como el beso de un Judás escondido entre escombros de soledad cuando la verdad es que la infidelidad ya es inminente. La vida juega un juego y es muy importante no es la prueba es el resultado de la única verdad fría e impoluta para ambas parejas. Susana y la vida, la vida y Susana se convierten en una débil razón que no delibera ni razona cuando no se sabe de la verdad a ciencia cierta. La vida para ambas parejas es una sola vida al ser intransigente e insípida. La vida para Susana y Eduardo se convierte en una vida aliada y no enemiga. La vida destroza a las vidas tanto de Susana y Eduardo con esa triste, pero, muy fructífera relación extramarital cuando está tan oculta y escondida como la identidad de ésta mujer que es la amante de Eduardo y que es la mejor amiga de Susana llamada Amara. La vida juega un papel importante y es que el silencio, lo oculto y lo más escondido de la relación se mantiene a fondo y a la profundidad de una sola relación extramarital entre Eduardo y Amara. La vida para Susana no es ni ha sido bendecida hasta que pueda saber de toda la verdad que la persigue a ella con un destino friolento y de álgidos augurios y de malos momentos. La vida para Susana y su esposo Eduardo es de total recompensa cuando en los buenos momentos se viven en el día de hoy, pero, de mañana quién sabe la verdad. La vida y Susana se contempla una ira o una sobrecarga inesperada cuando comienza a edificar el tormento friolento en querer ver la fría tempestad al desnudo. La vida y Susana, Susana y la vida, comienzan a discernir, a levantar una leve sospecha de infidelidad, pero, pasa desapercibida por la mente de Susana con su esposo Eduardo. 

Eduardo teme en la vida y más a la ira de su esposa Susana para cuando pueda saber la verdad de su infiel acto será la bomba que explote en el mismo infierno. Susana posee una de las personalidades egocéntricas del mundo cuando el rumbo no aquieta el camino a seguir cuando la esposa de Eduardo no aguanta la infidelidad porque ella vive muy feliz junto a su esposo sin mediar palabra ni saber de la cruel verdad. La infidelidad es un plato que se sirve caliente, pasional y muy vehemente cuando en la crudeza del tiempo se aferra la vida y más al infiel acto y tan indecoroso. Susana y la vida no calma en redención alguna la sospecha débil por una infidelidad a muerte segura para cuando ella logre saber la verdad se morirá o matará. Eduardo le tiene miedo a la poca o mucha reacción que pueda sostener Susana con su infiel acto desde hace mucho tiempo atrás con su mejor amiga Amara. Eduardo le teme a Susana y, más que eso, le teme a la sorpresiva acción que pueda tomar ella en cuanto a esa infidelidad de él con Amara. La identidad oculta de Amara en una máscara de relación de amistad con Susana se va llenando el saco de iras, odios y rencores cuando Susana pueda descubrir y revelar la verdad se acabará todo. Eduardo tiene y posee los más escasos recursos para poder mantener la relación y no es económicamente sino en cuanto los días que se ven y tienen su relación extramarital. Eduardo no sabe cómo esconder u ocultar la relación porque ya las mentiras son flojas y débiles en su afán de mantener la relación entre él y Amara. Eduardo quiso ser el hombre más conveniente y más exacto de todos los malos y buenos tiempos cuando en el comienzo de la relación entre él y Susana todo iba como viento en popa, pero, conoció luego a su mejor amiga cuando llegó del extranejero y ahí comenzó a flaquear la relación en una relación extramarital, pero, con Amara y sin saber Susana. Susana inocente, ingenua y muy pura entre la relación de Eduardo y ella y más con la relación entre ella y Amara es tan transparente y translúcida que comenzó todo cuando ella llegó del extranjero. Susana tiene una personalidad egocéntrica y muy extremista, pero, no se sabe cómo ha de actuar en tan difícil situación si matará o ella se suicidará o dejará en calma todo. Susana tiene y posee un carácter indomable de esos que no se sabe a ciencia cierta cómo han de reaccionar y cómo cogerá la relación infiel de su marido con su mejor amiga Amara. Eduardo le teme y le tiene más miedo a Susana que a su infiel acto. La relación extramarital de Eduardo y Amara se lleva a acabo con un sentir tan extraño cuando en el cuerpo y en el corazón de Eduardo le hace falta amor de una amante vehemente, candente y con fogaje voraz entre piel y piel. El amor para Eduardo es intrascendente, inocuo, y muy verdadero, es tan certero como la cruel verdad y como la cruel realidad de que el mundo se le viene encima. Si el amor en el corazón de Eduardo perpetra una cicatriz muy profunda en Susana y una inmensa felicidad en Amara, porque la suerte le llegó cuando pudo quedarse con la vida y el amor de Eduardo. Susana advierte rencor y odio a Eduardo si tan siquiera sospechara un infiel acto y eso a Eduardo lo tiene en un flojo y débil corazón. Eduardo buscando la fría verdad y lo más friolento de un todo se aferra a la idea de entrever a la razón perdida de una relación extramarital cuando en el ocaso y en el fracaso de ese amor queda con el frío dolor. Eduardo no ama a Susana, pero, Susana ama a Eduardo. El deseo se convierte en temor y en una temeridad forzosa entre la relación extramarital de Eduardo con Amara, si es la mejor amiga de Susana con su identidad oculta detrás de una máscara que no la deja ser feliz. La identidad oculta de Amara la va llevando a una sola revelación de amistad, porque aunque Amara no es mala le duele hasta el alma lo que hace con Eduardo si es el esposo de Susana. 

Amara es la fiel amiga de Susana con identidad oculta de una relación extramarital con el esposo de Susana de nombre Eduardo. Amara sólo detiene sus palabras ante Susana por no causar el daño más dañino a su mejor amiga Susana. Amara a sus palabras las mide como con varita mágica para no herir en pena los fríos sentimientos de su mejor amiga Susana. Amara va de rumbo en rumbo en una discoteca de mano con Eduardo y sin poder percatarse que puede estar en evidencia ante una sociedad que conoce a la pareja de tantos años de matrimonio en el ambiente y sin importar nada Amara trata de ser feliz. Amara trata de ser feliz, pero, su conciencia y su arrepentimiento es fortificar su sola creencia en devastar que las palabras hieren y más los malos actos como ser infiel o ser la amante del esposo de tu mejor amiga. Amara no mide actos y ya quiere revelar toda la verdad de la infidelidad de Eduardo para Amara quedarse con el esposo de Susana. Amara ve y observa que su mundo no se derrumba hasta que Susana pueda saber de toda la verdad en su existencia. Amara quiere amar y no perder en el amor cuando el amor de Eduardo lo es todo para Amara si mantiene el hogar donde se ven a escondidas y ella con la identidad oculta de una máscara donde oculta toda la amante la infidelidad de Eduardo. Amara cree que la infidelidad no le va a doler en lo más profundo a Susana si ella cree, siente y presiente que Susana no ama a Eduardo, porque lo deja ir a la calle más horas sin estar junto a ella. Amara es una mujer lista y soberbia cuando en el acecho de toda una vida se siente como el dolor inocuo, trascendental y muy herido. Amara cree ser la amante perfecta, la que oculta detrás de una máscara de inocencia, ingenuidad e impoluto proceder a una identidad oculta y es que ser la amante del esposo de su mejor amiga no es nada fácil. Amara va directamente a una vida rara, difícil y muy incomprendida cuando ser la amante es cuesta arriba cuando el dolor y la herida hiere como quiere más en la vida. Amara ama a escondidas cuando la mejor salida es ver a su infiel hombre como una aventura de ser y no como el amor más real, verdadero, y cierto de su vida quedando en una sola aventura. Amara es la sensual muchacha de ojos de color negro como el azabache que va en busca del hombre prohibido a verse a escondidas desde que el silencio automatizó la fuerza en amar más y más y decide confrontar a Eduardo para que formalice su relación a una más prudente y en una relación más seria. Amara se viste de paciencia y es más impaciente que la misma impaciencia e intranquilidad. Eduardo no quiere dejar por ninguna índole a su esposa Susana, cuando a la verdad él ama a ésa mujer, pero, más ama la aventura, la pasión y la tortura con una mujer vestida de amante. La vehemencia y la candidez de Susana se ve y se mira desde el punto de vista más delicado, pero, en cualquier momento puede hacer explotar su sexto sentido y su instinto en saber de la impoluta verdad de que su esposo tiene una amante. Amara advierte un enfrentamiento friolento y muy violento para cuando Susana pueda saber de la revelación de la verdad porque en el alma y más en el corazón ama más que a nadie a ése hombre de nombre Eduardo. Amara advierte que la razón se tornará en locura y que el frío llegará a la piel. Amara se levanta de la cama en su habitación y piensa en revelar toda la verdad, pero, algo la detiene y es que perderá a su amor y perderá la gran amistad entre ella y Susana revelando una identidad oculta detrás de una máscara de un lustro que lleva en una relación a escondidas con Eduardo. Amara se toma un café y se da un buen baño bien frío, pero, en el alma y en la calma y destrona a la sola frialdad por saber ocultar más a la verdad que pronto se está por revelar entre Susana, Eduardo y Amara.

La vida no caduca ni expira cuando en el alma y más en el ocaso se da la insistente mala osadía en creer en la infidelidad cuando se tornó todo exasperado. La vida no transige cuando en el alma y más en el corazón de Susana sólo desea ser más feliz con su esposo Eduardo. La vida comenzó a aflorar vida, latidos fuertes y mucha felicidad. Si Susana y sus ojos de color castaño intensificaron la forma más atrayente en dar una señal de sentir o sospechar que la infidelidad llegará algún día a sus vidas, por la sensualidad de Amara cuando edificó la cruel forma de atraer al hombre si es por los benditos ojos. La mirada de Eduardo y la mujer llamada Amara se atraen perfectamente con la vehemencia y con la vida carnal dispuesta a amar. La vida no cambia ni sospecha nada cuando arde el silencio y se automatiza la espera exasperada de creer que el silencio es famoso como lo más peligroso de las bocas calladas. Amara y Susana concuerdan una cita para reencontrarse en el “mall”. Mientras que Susana llega Amara piensa y piensa en expresar toda la verdad para que Susana deje a su esposo y ella quedarse con Eduardo, pero, si hace ésta alternativa de la verdad, ella perderá a Eduardo y perderá una gran amistad, la amistad de Susana. La vida no cambia si la manera de ser infiel de Eduardo ya es historia siendo la mejor amiga de una mujer perfecta y de buenos sentimientos. La vida no transige, no cambia ni es perpetua cuando en el alma y más en el corazón de Susana lleva todo el amor que quizás pueda perdonar algún día si en el ocaso se va el sol y regresa al otro día lleno de más vida y resplandor. La vida para Amara piensa y piensa sin saber discernir entre el bien o el mal que puede lograr con su única verdad. Susana no llega a tiempo a reencontrarse con Amara para revelar la cruel infidelidad de su esposo con su mejor amiga. Amara no presiente ni percibe el bien sino un mal inconsciente de creer en el mal que está a punto de suceder con lo más tenebroso como lo es la infidelidad entre dos seres que tienen algo en común que es ser la mejor amiga de Susana y ser la traicionera en una relación de amistad. Susana aún sin lograr llegar a tiempo, Amara le telefonea y ésta le explica que está en un tapón de tráfico hacia el “mall”, y que se puede marchar porque ella no llegará a reencontrarse con Amara. Susana logra atisbar su presencia ante Amara para poder llegar a tiempo sin un percance de un gran e inmenso tráfico que le detiene en su camino. Amara se siente mal, pero, muy decidida en hablar y expresar la verdad aunque duela es la fría verdad. Amara quedó como el deseo y como el transcurso del tiempo, como el anhelo y como el silencio automatizando la pura realidad en una sola salvedad. Amara quedó limpia en su proceder y con la fría verdad entre su conciencia y más entre una identidad oculta con una máscara que sólo solventa en una forma de esconder la realidad y la verdad. La vida comenzó a hacer discernir de la vida una sola verdad inocua, pero, tan dolorosa como la misma herida en la piel. Posiblemente Amara será la villana del cuento, pero, es la amante del esposo de su mejor amiga Sunsana. La vida es intrascendente como la fría verdad que embarga a Amara cuando es la amante de Eduardo. Susana quiso saber una sola verdad y es que a la verdad que se siente muy mal y con un malestar entre su alma y el corazón por querer saber de la verdad. La verdad es que Amara dice que le expresará a Susana cuando quiso reunirse con ella en el “mall”. Si Susana quiso, sí, saber toda la verdad, pero, en el instinto sosegado de la verdad quedó en soledad desde que el silencio fue mejor entre Susana y Amara con la relación extramarital entre Eduardo y Amara. Amara no quiso callar, pero, en el suburbio automatizado de la espera inesperada quiso ser como la explicación, pero, en el trance directo de la verdad sólo quiso revelar toda la verdad.

Amara esconde con la identidad oculta toda la verdad cuando la máscara es la hipocresía ante la amistad con Susana. Amara es la dulce amiga, pero, detrás esconde la más cruel hiel dentro de sus pensamientos, actos y sentimientos. Amara queda en contra de un todo cuando se dedica a ser feliz, pero, en verdad que ella no sabe lo que es ser feliz cuando es la amante infeliz que rompió un matrimonio con la relación extramarital entre ella y Eduardo. Amara quedó como la dulce compañera de Susana cuando quedó muy complacida y muy extenuada por una fiel amistad entre Amara y Susana. La vida entre las dos amigas fue de una amistad real, translúcida y transparente, pero, llena de un infiel acto, de una hipocresía o de una envidia autómata cuando enamora a su esposa con vil sensualidad de mujer fatal. Amara quedó huérfana de libertad y de un pasaje de ida y sin regreso cuando a la verdad que el destino es fuerte, tenaz y muy audaz en el afán de hacer valer su cometido fugaz. Amara quedó huérfana de amor cuando se supo toda la verdad de que es la fiel amante de un hombre infiel con Susana. Amara esconde toda su verdad efímera y muy trascendental entre escombros de mentiras y de hipocresías a favor de una fiel amistad entre ella y Susana. Amara es la mujer sensual, de cuerpo exuberante y de piernas bien contorneadas que seduce con sensualidad a Eduardo, pero, todo le cae al revés cuando Susana sabe toda la verdad por labios de Eduardo cuando Eduardo se adelanta en revelar y hacer descubrir toda la verdad entre Amara y él, porque sabe directamente de los caprichos que posee Amara y él decide hablar antes de perder a Susana y a su verdadera esposa. La vida entre Amara, Susana y Eduardo es un conflicto fuerte, insólito e increíble, pero, muy audaz en el afán de creer que esas relaciones no van a ningún lugar entre amor y amistad. La amistad es un sentimiento muy bonito, fiel y muy venerado entre chicos y chicas, entre adultos mayores, mujeres y hombres. El amor es entre parejas, hermanos y familiares, pero, el amor entre un hombre y mujer es como la pasión vehemente, es como la esencia más caprichosa de creer en el desierto frío y sentir que la luz de la luna los cobija bajo el manto de la luz de nácar. El amor entre un hombre y una mujer es como es, es tirar la toalla y atrapar la musa inspiradora de creer en el amor a toda costa cuando en el desierto es mágico y muy trascendental. El amor entre parejas, sí, entre un hombre y una mujer es como el cielo en vuelo abrir y alzar alas hasta quedar en el cielo como un pájaro que deleita la vida y más al viento por volar lejos del suelo. Amara nunca entendió ésto ni lo otro cuando entre sus ojos de color negro como el azabache, quiso ser la única mujer de un hombre infiel con esposa sin saber que el destino es fugaz, inerte, inmóvil e intrascendente. La paz para Amara era amar a Eduardo, pero, al fin y al cabo, ha quedado sin destino ni camino, ni amor ni desamor sino en un camino sin luz ni paz. Amara quiso ser la identidad oculta la que encrudece de tiempo y espacio, de creencia y de paz inerte, inmóvil e intrascendente, pero, se olvidó de una sola cosa que el destino es fuerte en el afán de ser el amor entre ella y Eduardo. Amara creó en su propio interior una fuerza extrasensorial y muy mágica desde obtener que el alma es insistente y el amor es claro como el agua transparente. Amara quedó como el dolor o como el calor sintiendo que la pasión es vehemencia innata y que el destino es frío como el desastre inocuo. Amara quedó como el aire sosegado de dar una verdad trascendental cuando en el calor se siente como la sola frialdad en dar una sola salida y la salida es y siempre será dejar el amor de Eduardo con Susana y poder marcharse lejos en caer sobre el silencio autónomo por saber que el silencio fue siempre callar lo que hoy deja en el interior en una sola salvedad. 

Susana cae en cuenta lo que desea Eduardo con Amara y no sabe cómo actuar deliberadamente con una señal que le cae del cielo como una lágrima de odio o rencor entre sus ojos de color castaños. Susana quedó con el dolor entre sus entrañas extrañando siempre al mismo amor entre ella y Eduardo. Susana quedó a la deriva sintiendo un fuerte dolor entre alma y corazón buscando una alternativa como salida y como vehemencia carnal. Susana quedó como el alma y con el solo corazón sintiendo un suave e insistente calor entre el corazón y el alma sintiendo un delicado tormento. Susana va en busca de un sólo mal convenio cuando se pierde entre escombros de vivir con una sola infidelidad, sí, la infidelidad de su esposo Eduardo. Susana quedó como el dolor inerte, inmóvil, ingenuo y muy impoluto en el alma sosegada de tiempo y de amor infiel. Susana quedó como el sentido sin sentido cuando en el alma y más en el corazón quedó como una buena razón que se pierde en el instante sosegado en querer abrir el deseo y que el amor renacerá nuevamente. Susana quedó como una vida sin vida desatando la fuerza sin fuerza y lo inocuo de un destino sin camino desde que el silencio calló lo que calla la misma fuerza en esperanza cuando se ama en verdad y así era el amor de Susana con Eduardo. Susana se pierde entre escombros de libertad, entre caprichos de salvedad, y entre deseos nuevos de la vida, del amor y del corazón enamorado. Susana caminó desde lejos entre aquel lago escondiendo de su alma y de su corazón todo el amor que había perdido cuando Eduardo le revela toda la verdad a Susana. Susana y Eduardo quedan sorprendidos de espera y esperanza inocua la que late en el corazón como un sólo latido lleno de fuerzas y de esperanzas. Susana quedó dando vueltas en aquel lago cuando en el alma y más en el corazón se siente como el suave desenlace y el que perece junto al lago dejando abierta la puerta del insistente rencor y del odio renaciendo hacia una sola órbita, sí, atrapando la raíz del problema ocultando en una máscara de hipocresías de parte en parte desde que se revelara toda la verdad trascendente y tan persistente. Susana cae en un sólo mal conflicto cuando en su alma y en su corazón no se detienen en la fuente de espera de esperar por el comienzo nuevamente de creer en el amor renace entre Susana y Eduardo. Susana quedó entre escombros de paciencia cuando su inocente inocencia permanece dando de qué murmurar y hablar entre las gentes que conocen toda la relación entre Eduardo y Amara. Susana quedó inconsciente, inocente e ingenua por todo el amor y en la pasión dada y recolectada entre su amor llamado de nombre Eduardo. Susana quedó como el ocaso de esa tarde y como un gran e inmenso cobarde de una tarde extraña cuando el sol se ocultó como una identidad oculta detrás de la máscara en ser como la amante más fiel de todos los tiempos. La paz de Susana quedó en una guerra sin cuartel dejando una sola herida en el corazón y es la infidelidad de su esposo Eduardo en contra de todo el amor que le queda en su corazón hacia un esposo infiel y dador de todo el amor que merecía tener Susana. Susana va hacia el lago y hacia la aventura de ser como la desventura más irreal como el desacierto inocuo como lo más extraño de creer que el lago lo era todo para olvidar o recordar de la proeza más dada entre los esposos de una cruel infidelidad. Susana camina y camina por el lago más hermoso de todos los tiempos, cuando en el reflejo de la verdad y de la existencia se refleja su alma y su incomprendida vida con una herida soslayando en el tiempo. Los ojos de color castaño de Susana se dedican a zozobrar y soslayar por una lágrima viva de tiempo y de destiempo, cuando en el corazón y entre el lago aquel lleva la magia de reflejar lo que refleja en el alma y un corazón: un perdón hacia el infiel acto de Eduardo.

Susana se pierde en un intrascendente camino cuando en el alma y en el corazón se siente como sin sentido ni fuerzas para seguir un sólo camino en redención. Susana se pierde entre lágrimas y reflejos, entre olvido y mal recuerdos, entre su alma despierta y su corazón dormido, de espantos y de inseguridades cuando en el amor quedó como el recuerdo más vivo e intolerable de caer en el mismo reflejo de un alma muerta por el dolor infructuoso de caer en una vil red de infiel actos. Susana fue la rosa en el lago o el reflejo de aquel lago en que el suburbio autómata de dar un olvido quedó sólo el mal recuerdo y el dolor en camisas tan extrañas de sudores que sólo el alma y el corazón saben de una sola cosa y es que el silencio calló en inmortal deseo de ver el cielo lleno de una tormenta o tempestad y tan cruel que devasta el silencio en el corazón. Susana no logra llegar a su hogar donde la espera Eduardo con manos ansiosas de amar a pesar de toda la infidelidad inmortal que derrumba y derrama al hombre. Susana derrumbó del alma y del corazón un sólo sentir como sin poder sentir el suave desenlace de amar a ése hombre de nombre Eduardo. Susana quiere lo que más hiere en el alma una osadía sin calmar el odio y en rencor de su propio corazón. Susana fue la mujer, la dama y la señora siempre como la gran e inmensa esposa de Eduardo en contra de todo y de toda infidelidad otorgada por su esposo dejando una herida fuerte en su alma y más en su corazón. Susana se pierde en el camino forzando una mala idea en convertir a su razón en vehemente caricia del sol a cuestas del ocaso que se marcha lejos de la realidad dejando frío al día con una noche álgida. El gélido viento acaricia el tormento de un frío ensordecedor dejando una fuerte caricia dejada en el viento como el roce del frío en su piel inmortal de un espanto inocuo. Susana se pierde entre los escombros más reales de toda mala situación cuando en el alma y en su corazón se detiene el deseo de amar nuevamente a su esposo Eduardo por la falta infiel de su mal acto en proceder. Si Susana en esa noche fría, desolada e incierta como el sol en el ocaso cuando se marchó lejos deja una estela sin sabor que sólo le dejó la pesadumbre en penumbras y en sombras adquiridas de un amor que le fue infiel como el amor de su esposo Eduardo. Susana quedó como la órbita lunar atrapando la ira insospechada de una sospecha que sólo le quedó en el alma y más en el corazón cuando el suburbio automatizó la espera inesperada de caer sobre el silencio adquirido de un sólo mal tormento. Susana quedó a la deriva como un náufrago perdido entre el horizonte de un mar travieso en donde no se mira alrededor Tierra sino que se ve más el mar perdido entre escombros de piel con frío. Susana fue como el tormento adherido a la herida más fuerte en cada recelo de su propia  existencia. Susana quedó con el fuerte deseo de entrever la razón en el corazón cuando quedó como el dolor inocuo en su corazón como la herida con la flecha que un día fue flechada con el amor de Eduardo. Susana se siente como el deseo o como el capricho más exótico de creer en el desenlace más efímero en sentir lo más fuerte de una sola herida como punzante daga en el corazón. Susana recorre de punta a punta, esquina a esquina, sol a sol, luna a luna, sentido a sentido en una suave y delicada sentencia de mirar a la luna con luz de nácar sobre el silencio de su solo corazón. Susana quedó como el tormento o como la más cruel tempestad de creer en el camino sin destino. Susana quedó como la noche más fría de todos los malos tiempos cuando cayó un recelo de tempestad y de tormenta si en el alma y en el corazón advierte premura y primicia autóctona de la verdad de que la infidelidad le ha palpado el alma y le ha trastocado la piel como ese frío en cada sentido oculto.

Susana confrontó a su verdad sin perderse en el lago ni en la vida. Susana ve a Amara en su hogar y la confronta, pero, después de lo vivido y de lo más pensado se debate entre el querer y herir más a su solo corazón. Susana quedó como un tormento friolento cuando observó a Amara en su hogar. Amara quedó zozobrando en el tiempo, en la vida y con una sola herida. Amara sólo quiso ser feliz con el hombre que ella amó en toda su inexistente vida. Amara sólo quiso ser real como el tiempo y como la verdad inocua e intrascendental como la era universal, pero, su mundo se derrumbó cuando Susana la mira y la observa con ojos castaños hacia ojos de color negro como el azabache y quiso tragarse todo lo que le hizo Amara a Susana. Susana la mira y la observa desde el punto de vista más exacto y más real cuando en el ocaso llegó la noche más fría y con ella el regreso de Susana a su hogar como toda mujer, dama, señora y esposa de Eduardo a un hogar donde ella impuso calor, respeto y más un amor fiel y que no fue venerado y respetado. Susana mira y observa a Amara de pies a cabeza y lo que expresa es hipocresía y más que eso y con la misma identidad oculta y con la misma máscara de Amara quedó todo como si no hubiera pasado nada, porque en realidad que no pasó nada de lo que a ella le advirtió el corazón. Susana con cara y de una identidad oculta y más oculta que la cara de Amara quedó todo como si no hubiera podido saber nada. Susana prosiguió con el mismo ritmo de vida de Amara, pero, con la fría verdad entre el silencio autómata de su corazón y callando la fría verdad. Susana como toda mujer, dama, señora y, más, que eso la esposa de Eduardo invitó a todos los invitados a cenar cuando llegó del paseo por el lago. Susana con voz fuerte, aguda y sin temblar el pulso quiso lo quiso vengar la infidelidad de su esposo Eduardo y con identidad oculta como la misma de siempre de Amara quiso lo que quiso y pudo saber una cosa que la carne cuando está hambrienta el alma carcome a las tripas de hambre y que la sed embarga más a lo sediento. Susana invitó a todos incluyendo a su esposo Eduardo y no se supo más de ellos dos cuando el alma carcome hasta las vísceras más hambrientas y el suculento manjar era ya el sarcófago de ambos. 




FIN

  • Autor: EMYZAG (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 8 de enero de 2026 a las 00:03
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1
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