No es el estruendo del rayo lo que busco,
ni el fuego que devora la montaña;
prefiero el roce leve de tu mano,
esa paz que en silencio me acompaña.
Te quiero en el detalle de la sombra,
en la risa que guardas al dormir,
en esa forma dulce con que nombras
lo que apenas empezamos a vivir.
Eres el verso que el alma no decía,
la calma que sucede a la tormenta,
un rincón de ternura y de alegría
donde mi corazón siempre se asienta.
No hacen falta palabras, ni promesas,
basta mirar cómo la tarde cae,
mientras tu amor, con todas sus sutilezas,
un pedacito de cielo me trae.
© 2026 Oney ✒️
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Autor:
Oney ✒️ (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 7 de enero de 2026 a las 10:07
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Online)
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