Cuando uno falla,
surge un tormento.
Estás decepcionado
por ser de los tontos.
Pero, si perduramos
después del tormento,
surge la oportunidad,
para dejar los lamentos.
Por eso decidamos
vivir sin tormento.
Cuando hay claridad
dejemos de ser lentos.
Solo no atrasemos,
no desperdiciemos,
que todo lo nuestro
no tiene repuesto.
Nuestros momentos,
tiempo que se detiene,
las horas y minutos,
finitos para la mente.
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Autor:
DavidBOL (
Online) - Publicado: 7 de enero de 2026 a las 02:18
- Comentario del autor sobre el poema: Espero les guste.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

Online)
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