Tal como el infante se afana de un juguete de aparatosidad,
del mismo modo, me camelé de tus sortilegios,
sin embargo tus tratos para mí están en veda;
desde que carezco del estatus para tus aspiraciones,
reconozco mi condición de hombre en la penuria
y me privo de tus atenciones, ya que tu magnanimidad
encaja con algún –otro- hidalgo de abolengo;
los artefactos del amor en el solaz de la existencia
fraguan pergeños que aturden a la ceguera del corazón,
hoy me quedo como el chiquillo
que ama lo imposible en el juego de un espejismo.
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Autor:
GDA (
Offline) - Publicado: 6 de enero de 2026 a las 13:25
- CategorÃa: Amor
- Lecturas: 1

Offline)
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