Lloré, hasta que el pozo
se volvió amargo.
Hasta que mis lágrimas
bañaron la ciudad
y volví el agua salobre
cuna de mi muerte.
Allí donde el reflejo de un amor
se perdió en una noche nueva;
ojalá jurar que le vi allí,
que no fue Fernando
quien tapizaba el fondo
de piedras y lamento.
Pura, cordera de Dios
que llevaba el pecado
clavado en el pecho.
Dacriagogo lamento;
que se conviertan las perlas
en chuzos de hielo.
Del brocal soy esclava,
y por tus besos, rea.
Quién pudiera haber dejado de llorar.
Quién pudiera haberte olvidado,
haber dejado la historia al lado
y no ser hoy leyenda mortal.
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Autor:
ReiKsawery (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 5 de enero de 2026 a las 19:41
- Categoría: Triste
- Lecturas: 4

Offline)
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