El tiempo pasó
y con él regresaron las memorias
que juré haber enterrado.
Volvieron sin permiso,
como vuelven las verdades
que el corazón nunca supo soltar.
Un suspiro del viento me habló de ti,
pronunció tu nombre sin decirlo,
recordándome que tu amor
permanece intacto en el alma,
a salvo del olvido
y de los años.
Mi memoria no olvida
la luz de tus ojos,
esa sonrisa radiante
que opacaba al sol
y desordenaba mis certezas.
Siguen vivas en mi piel
las caricias de tus manos,
como un idioma que el cuerpo
aprendió para siempre.
¿Cómo borrar aquella forma única
en la que el amor nos poseía
sin pedir permiso?
¿Cómo arrancar del alma
esa manera tuya de existir
que aún respira
en el silencio de mis noches vacías?
Te volviste más que un recuerdo:
un sentimiento más allá de lo existente,
una memoria con vida propia
que se quedó habitándome,
marcando cada fibra de mi ser
como una huella sagrada.
No fuiste ave de paso.
Eres el eco que me recuerda
que aun en la ausencia
hay amores que no mueren jamás,
que aprenden a quedarse
de otra forma.
En la oscuridad de la noche
te vuelves claridad,
y en el silencio, presencia.
Porque hay historias que saben permanecer,
viviendo para siempre
en un lugar recóndito del alma
que algunos llaman recuerdo,
pero que yo —con el corazón abierto—
lo nombro memoria.
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Autor:
Poemas De Una Mente Joven. (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de enero de 2026 a las 21:42
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3
- Usuarios favoritos de este poema: Lualpri

Offline)
Comentarios1
Estimada amiga poeta...
Si al llegar el amor dejó una profunda huella, por más que el tiempo pase y lleguen otros, aquel perdurará por siempre en el recuerdo!
Gracias por compartir sus letras.
Buenas noches.
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